Tegucigalpa, Honduras.- La construcción del proyecto habitacional Villa Solidaridad, destinado a beneficiar a 103 familias afectadas por los deslizamientos en la colonia Guillén y sectores aledaños, podría reanudarse hasta en enero de 2027, luego de que la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) resolviera los obstáculos legales que mantenían detenido el proceso.
El alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, informó que la Corporación Municipal aprobó iniciar un nuevo proceso de contratación para retomar las obras, que acumulan más de cuatro años de retraso y mantienen a los beneficiarios a la espera de una solución habitacional definitiva.
“Gracias a Dios pudimos resolver el problema legal heredado y ya conseguimos la aprobación de la corporación municipal para poder hacer un nuevo proceso de contratación”, manifestó Zelaya al referirse a las gestiones realizadas para destrabar el proyecto.
El edil explicó que la intención de su administración es completar los trámites administrativos durante los últimos meses de 2026, con el propósito de que la nueva empresa pueda comenzar los trabajos a principios del próximo año.
“Esperemos finalizar el proceso de la nueva contratación este año y empezar enero del próximo. Queremos avanzar para que estas familias finalmente tengan una respuesta y puedan contar con sus viviendas”, expresó el alcalde.
Zelaya recordó que la situación de los beneficiarios se prolongó durante demasiado tiempo, por lo que consideró prioritario superar los obstáculos que impidieron terminar las casas prometidas por las administraciones anteriores.
“Son 103 familias que ya tienen cuatro años de estar esperando. Es una situación que nos preocupa porque son hogares que necesitan una vivienda y que llevan demasiado tiempo aguardando una solución”, agregó el funcionario.
El proyecto Villa Solidaridad surgió como una alternativa para reubicar a las familias damnificadas por los deslizamientos registrados en septiembre de 2022 en la colonia Guillén y otros sectores afectados por una falla geológica.
En noviembre de ese mismo año, las autoridades municipales anunciaron la iniciativa habitacional y posteriormente comenzaron los trabajos en un terreno ubicado en el kilómetro ocho de la carretera que conduce hacia Olancho, donde se proyectó construir viviendas con servicios básicos.
Sin embargo, la ejecución acumuló retrasos y los plazos de entrega fueron postergados en varias ocasiones. Para septiembre de 2025, la obra registraba un avance físico de apenas 23.06%, con una inversión ejecutada de aproximadamente 32.8 millones de lempiras.
La primera etapa contemplaba la construcción de 105 viviendas, además de obras de urbanización y servicios básicos. Aunque el proyecto general consideraba 180 lotes, la cantidad de casas previstas en esa fase no alcanzó a cubrir a todos los hogares que requerían una respuesta habitacional.
En un recorrido realizado por EL HERALDO, se constató que solamente dos casas modelo estaban terminadas, mientras otras estructuras permanecían en distintas etapas de construcción.
En febrero de 2026, la AMDC anunció que su administración buscaba reactivar el proyecto y sostuvo que la prioridad era encontrar una salida que permitiera concluir las viviendas pendientes y atender a los damnificados que todavía esperan una respuesta.
Luego, en mayo, la Alcaldía reiteró que la revisión jurídica era necesaria para destrabar la ejecución y que la municipalidad debía tomar decisiones para evitar que las familias continuaran esperando indefinidamente.
En ese momento, las autoridades municipales indicaron que los trabajos reiniciarían entre octubre y noviembre; sin embargo, la fecha se pospone para enero del 2027. Lo que significa que las viviendas siguen simplemente en promesas y los afectados siguen esperando su casa.