Tegucigalpa, Honduras.- Aunque la temporada lluviosa acaba de comenzar, las autoridades municipales ya mantienen bajo vigilancia a unos 600 barrios y colonias de Tegucigalpa y Comayagüela identificados como vulnerables a inundaciones y deslizamientos.
Las primeras precipitaciones de la temporada han dejado incidentes menores en distintos sectores de la capital, encendiendo las alertas y medidas de precaución en la ciudad.
Julio Quiñones, coordinador del Programa de Adaptación Urbana al Cambio Climático de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), explicó que aunque las lluvias representan un alivio para la crisis hídrica que enfrenta la ciudad, también podrían ser un problema para miles de familias que viven cerca de quebradas, ríos o terrenos inestables.
Además, advirtió que estas lluvias marcan el inicio de una temporada en la que históricamente aumentan los riesgos para numerosas comunidades capitalinas.
Entre los primeros incidentes reportados se encuentra un desprendimiento de tierra en el barrio Chile y el colapso de tuberías en el sector de la colonia La Joya.
Aunque ninguno de los eventos dejó personas afectadas ni daños en viviendas, las autoridades consideran que son señales tempranas de los problemas que podrían presentarse más adelante.
“Son los primeros incidentes que se registran y debemos mantenernos atentos”, manifestó Quiñones.
Ríos, quebradas y laderas bajo vigilancia
La AMDC mantiene identificadas las zonas con mayor nivel de vulnerabilidad ante inundaciones y derrumbes, especialmente aquellas ubicadas en las cercanías de los afluentes que atraviesan la ciudad.
Según explicó el funcionario, las familias asentadas cerca de los 16 afluentes que desembocan en el río Choluteca deben permanecer alertas ante posibles crecidas repentinas provocadas por lluvias intensas.
Asimismo, existen sectores que históricamente presentan problemas de inestabilidad de suelos y movimientos de tierra. Entre ellos figura la zona de El Reparto, donde las autoridades mantienen monitoreo constante durante la temporada lluviosa.
Quiñones aclaró que, por ahora, las condiciones del terreno no representan una amenaza inmediata debido a que los suelos permanecen relativamente secos tras varios meses de escasas precipitaciones.
No obstante, recordó que los riesgos aumentarán a medida que las lluvias se vuelvan más frecuentes y prolongadas: “Ya tenemos identificados claramente los puntos donde será necesario mantener monitoreo constante”, señaló.
Pronostican más lluvias para los próximos días
Las condiciones meteorológicas apuntan a que las precipitaciones continuarán durante el fin de semana y parte de la próxima semana.
Francisco Argeñal, director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), informó que una vaguada continuará generando lluvias y tormentas eléctricas sobre el Distrito Central.
Además, adelantó que una onda tropical podría influir sobre el territorio nacional entre el martes y miércoles de la próxima semana.
“Podríamos tener la influencia de una onda tropical que estaría pasando por nuestro territorio entre martes y miércoles de la próxima semana”, explicó.
Respecto al riesgo de deslizamientos, el especialista indicó que todavía existe un margen de seguridad debido a que el suelo continúa seco.
Según detalló, se necesitarían entre 20 y 30 días de lluvias continuas para alcanzar niveles de saturación que incrementen significativamente las probabilidades de derrumbes.
A pesar de ello, las autoridades municipales recomiendan a la población mantenerse informada sobre los pronósticos, evitar cruzar quebradas crecidas y reportar cualquier señal de deslizamiento, especialmente en los sectores identificados como vulnerables durante esta temporada lluviosa.