El miedo es la principal herramienta de los extorsionadores contra sus víctimas en el cobro de impuesto de guerra, lo que evita que la mayoría de los casos sean denunciados, concluyen las autoridades policiales que ven con aliento un incremento en las acusaciones y condenas por este delito.
Miembros de la Unidad Antiextorsión de la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación (DNSEI) aseguran haber detectado mafias que operan al interior del transporte urbano y califican el temor a la denuncia como el principal obstáculo para vencer el flagelo.
'Una de las herramientas mayormente utilizadas sobre todo en este delito es el miedo y creo que esta herramienta es utilizada en todo el mundo, es un arma mortal', dijo uno de los uniformados que conforma la unidad, quien por razones de seguridad, no es identificado.
El oficial explicó que en muchos casos, el mayor obstáculo es que la persona que sufre la extorsión no informa a la autoridad competente lo que está ocurriendo; sin embargo, a partir de unos meses, las denuncias se han incrementado en un 200% desde 2012.
'Hemos logrado evitar que 10 millones de lempiras sean pagados. Hemos logrado llegar a personas que tenían 100, 200 mil hasta 500 mil lempiras en la mano para pagar y hemos logrado que eso no ocurra', aseguró.
Según las autoridades, mediante el seguimiento se ha efectuado la captura de bandas criminales involucradas en homicidios de ciudadanos y policías, las cuales ya se encuentran guardando prisión.
A la fecha se ha obtenido una sentencia semanal por el delito de extorsión en los juzgados de Honduras, implementado incluso un modelo de declaración telefónica, sin que la víctima comparezca y se ponga en riesgo.
De dónde proviene la extorsión
La Policía Nacional de Honduras ha detectado 'mafias' al interior del transporte urbano, que adoptan las tácticas de pandillas para lograr su cometido, mientras desde la Penitenciaría Nacional se siguen realizando extorsiones.
'En la situación de los transportistas hemos logrado detectar que en la estructura interna de los mismos transportistas para aprovecharse. Hemos podido incluso consolidar datos donde los montos cobrados por supuestamente maras y pandillas es inferior a lo que internamente entre ellos se cobran. Existe una mafia de extorsión a lo interno del transporte público', reveló el oficial.
En algunos casos, ayudantes y conductores de las unidades han participado en la extorsión, convirtiéndose con el tiempo en propietarios de una gran cantidad de buses.
De igual manera, la Policía aboga por el control absoluto de los centros penales, donde se planifica un alto porcentaje de delitos, no solo de extorsión.
Datos oficiales revelan que el sector comercial y el de transporte urbano son los más afectados
por el delito de la extorsión, a los que les siguen las personas particulares.
Solo los transportistas pagan unos 50 millones de lempiras al año.