El Paraíso, Honduras.- Cinco presuntos integrantes de una banda delictiva, que según la Policía Nacional (PN) opera en la zona oriental del país, fueron recapturados tras revocarse las medidas cautelares que un juez les dictó meses atrás.
Se trata de José Benjamín Fonseca Montoya (46), apodado "El Chele", presunto cabecilla o líder de esta organización delincuencial; la hija de este, Valeria Michel Fonseca Plata (23). Ambos son originarios de Danlí, El Paraíso, y con domicilio en la colonia San Ángel, de esa ciudad.
También fueron capturados: Gerzan Marcial Molina (55), conocido con el mote de "Pipa", oriundo y residente en el municipio de Trojes, El Paraíso; Kevin Steven Uclés (30), llamado con el seudónimo de "Tatoo"; y Yosmari Danory Martínez Estrada (36), residente en la aldea de Jutiapa, perteneciente a Danlí.
Las cinco personas fueron capturadas mediante cuatro allanamientos de morada -autorizados por una orden del juzgado que solicitó su captura-, en la colonia San Ángel de Danlí, en el caserío San Marcos y en la aldea Jutiapa, jurisdicción de Danlí y en el municipio de Trojes.
Puestos en libertad
Los apresados habían sido detenidos a finales de noviembre de 2025; acusados por los delitos de tenencia de munición de uso permitido y uso prohibido, así como la tenencia ilegal de arma de fuego.
Sin embargo, el 4 de diciembre de ese mismo año, al finalizar el desarrollo de la audiencia inicial, el juez que conoció la causa les dictó auto de formal procesamiento, pero con medias cautelares distintas a la prisión preventiva, o sea, los excarceló para que siguieran el proceso legal en libertad.
Tras fundamentar mejor el caso, desde la parte probatoria, el Juzgado en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupcion, que conoce esta causa, les revocó las medidas cautelares y ordenó la captura inmediata de los señalados, para continuar el proceso, pero con estos tras las rejas.
El director general de la Policía, comisionado Rigoberto Oseguera, confirmó que "los delitos fuente son los mismos. Es una revocatoria de la misma acción procedimental, por lo tanto, van ha ser juzgados por los mismos delitos, y hay una unidad fiscal para seguir los procedimientos de estos casos que dirime la ley".
Entre tanto, el jefe de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), comisionado Rolando Ponce, censuró que "el día 17 de noviembre del 2025, esta estructura criminal 'El Chele', fue capturada en posesión de un arsenal de alto poder, incluyendo lanza cohetes, y por debilidades del sistema judicial, se les aplicaron medidas sustitutivas".
Ponce respaldó que debido a las acciones investigativas de la DPI, en coordinación con el Ministerio Público, lograron la revocación de las medidas cautelares y, por ende, la emisión de las órdenes de captura.
Investigaciones
La banda “El Chele”, liderada por José Benjamín Fonseca Montoya, según la DPI, operaba desde un negocio de venta de ropa y calzado en el mercado del barrio Pueblo Nuevo, en Danlí. Ese comercio era utilizado como fachada para la comercialización ilegal de todo tipo de armas de fuego.
De acuerdo con las investigaciones, la estructura criminal contaba con una organización jerárquica bien definida. Entre sus principales integrantes figura la hija de José Benjamín, Valeria Michel Fonseca Plata, quien desempeñaba el rol de administradora financiera, encargada de manejar y distribuir los ingresos ilícitos.
También participaban como intermediarios en la compra-venta de armas y receptores de transferencias, Kevin Uclés, alias “Tatoo”, y Gerzan Molina, “Pipa”. Ambos están vinculados directamente al tráfico y comercialización del armamento.
El grupo también operaba mediante ventas directas en el local comercial, donde los clientes llegaban en vehículos o motocicletas para adquirir armas cortas, largas, cargadores y municiones. Las transacciones eran coordinadas a través de la aplicación WhatsApp y transferencias bancarias, lo que evidencia un esquema logístico con componente digital.
Según la inteligencia policial, la proliferación de armas distribuidas por esta banda habría incidido en el incremento de robos a mano armada en sectores como Pueblo Nuevo, San Ángel, Jamastrán y Trojes, en el oriente de Honduras.
Durante un operativo realizado el 17 de noviembre de 2025, en la colonia San Ángel, las autoridades decomisaron siete armas de fuego, 52 cargadores, 12 fundas para armas, aproximadamente 2,500 proyectiles y un teléfono celular.