“Estamos sin comida... tenemos que luchar para que no se nos muera el ganado"

Al pequeño productor se le han muerto seis vacas y las ha quemado para evitar la contaminación, ahora lucha porque el resto de sus animales sobrevivan a la sequía

  • Actualizado: 07 de junio de 2026 a las 23:30
“Estamos sin comida... tenemos que luchar para que no se nos muera el ganado

Tegucigalpa, Honduras.- Don Rolando Pastrana ha quemado en las últimas semanas al menos seis vacas que se le han muerto; él asegura que el calor las enferma y las debilita hasta que no pueden hacer nada, por que dejan de respirar y colapsan.

Motivado porque uno de sus animales ya estaba mejor tras presentar síntomas de enfermedad, al igual que los otros que ya perdió, llevó al equipo de EL HERALDO Plus hasta su corral en la aldea Los Achotes, Morolica, Choluteca, donde estaban dos muchachos, un hombre y una mujer, cuidándolo.

“Se me han muerto seis vacas y las quemamos. Esta me ha costado recuperar, la hemos estado cuidando como niño para que no se nos muera”, comentaba el señor cuando de repente el animal se comenzó a balancear, se le debilitaron las patas y cayó a la tierra.

A don Rolando se le humedecieron los ojos, el corazón se le hizo pequeño, pero desde lo más profundo del alma sacó fuerzas; se acomodó el sombrero que le cubría del sol y tomó la cola del animal, pidió a los que estaban alrededor que lo ayudarán a levantarlo, hicieron varios intentos... uno, dos, tres... pues no mostraba fuerzas para más.

“Estamos sin comida, no hay nada, estamos en cero, tenemos que luchar para que no se nos muera el ganado, ver cómo les damos comida", expresó mientras miraba con preocupación que su animal ya no daba para más.

Detalló que las vacas se caen, se van para adelante hasta que tocan el suelo y después no se levantan. "A puras fuerzas las levantamos entre varios y ellas luchan por pararse", manifestó.

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La teoría de don Rolando es que las vacas se enferman por el calor, y para recuperarlas él les da tratamiento con suero, les da calcio, vitaminas, pero muchas veces no logra recuperarlas de la cruel situación que están enfrentando.

La sequía ha sido cruel con don Rolando y otras familias de la zona, que a diario ven como se les mueren los animales, y no les queda más que esperar a que llueva porque no han recibido asistencia.

El semoviente con el que luchaba para pararlo se miraba flaco, los huesos le brotaban; le habían aplicado medicamento en varias partes del cuerpo, las orejas las tenía caídas, y ya no presentaba fuerzas en las patas; estaba completamente débil.

Esta vaca cayó de repente, no soportó el calor, la falta de alimento y agua; su dueño no la pudo volver a levantar.

Lo peor de todo, lamentó el luchador ganadero, es que la vaca es tierna, solo tenía un parto, por eso le dolía perderla, pero ya no hay más que hacer, "si no llueve no hay agua", sollozó; tampoco tienen alimento y nadie los ha ayudado.

En su mente guarda el recuerdo, de que generalmente los inviernos comienzan a finales de abril o inicios de mayo, pero en esta ocasión, ya es junio y no hay esperanza de lluvia.

Con tristeza, el pequeño productor solicitó que "nos ayuden a recuperarnos, aunque sea con alimentos para el ganado, porque eso es lo que se necesita aquí, nosotros vivimos de la lechita, pero ahorita no hay nada".

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Yony Bustillo
Yony Bustillo
Periodista

Periodista de investigación graduado en la UNAH. Con formación nacional e internacional en transparencia, acceso a la información pública, autorregulación de los medios, periodismo de investigación y de datos.