El director de la Policía Nacional de Honduras, Juan Carlos Bonilla, dijo que actos irregulares que cometen algunos policías, como pedir una gaseosa y rodear a un ciudadano para decirle que no han comido, ya no pueden existir en la institución.
Contrario a eso, exhortó, lo que debe predominar es el respeto y la aplicación de la ley, así como el compromiso con el trabajo en beneficio de la sociedad.
El oficial se refirió ayer a diversos temas relacionados con la depuración y a medidas que se implementarán para ganarle la guerra a la delincuencia.
En relación a policías involucrados en actos irregulares, el comisionado general confió que se ha remitido ante el Ministerio Público a policías por cobrar o pedir una gaseosa o una adrenalina y que en un acto contrario empiezan a rodear al ciudadano para decirle “mire que no he comido, mire que tal cosa”.
“Dejémonos de cosas que ya no pueden seguir existiendo -expresó-, yo les digo a mis policías por favor hagan su trabajo con compromiso, que tengan la mano amable para el ciudadano honrado y la mano firme ante los delincuentes”.
Bonilla es del criterio de que la Policía solo podrá ser respetada siempre que aplique y respete la ley, la línea
que todos los miembros de la institución deben seguir.
Manifestó que para supervisar las acciones de los mandos intermedios y de los policías en general fortalecerá las unidades de inteligencia, que serán los mecanismos que van a llevar a puntos de convergencia para poder determinar quién está haciendo bien su trabajo y quién lo hace mal.
Advirtió que quien haga bien el trabajo va a ser premiado, pero el que lo haga mal también tendrá lo que le corresponde de acuerdo con la ley.
A los oficiales que están en los mandos intermedios que no den respuestas en tiempo y forma, les dijo que tendrán que apartarse porque dentro de la institución hay anticuerpos que la misma Policía o la sociedad los va apartar.
Manifestó que él está viendo el presente porque a la sociedad le interesa lo que acontece ahora y “es a lo que vamos a dar respuesta”.
En relación al crimen del periodista Ángel Alfredo Villatoro, dijo que en un 80 por ciento los responsables fueron capturados y están a la orden de los tribunales competentes.
Dijo que no descansarán hasta resolver los otros crímenes, como el del ingeniero Alfredo Landaverde, y llevar a los juzgados a los implicados en la muerte del hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, y del otro joven.