Tegucigalpa, Honduras.- Con la intención de conseguir una fuerte suma de dinero de manera fácil, una jovencita de 18 años de edad tomó la decisión de fingir su secuestro, y pedir recompensa por su liberación.
Para que la situación pareciera más difícil y apremiante para los parientes de ésta, también utilizó a sus hijos: uno de dos años y un recién nacido de tres meses de edad, haciéndoles creer que los menores también eran parte del secuestro.
Kerin Naly Matute Almendarez, salió de su casa en la ciudad de Catacamas, en el departamento de Olancho, supuestamente con rumbo a un centro asistencial médico de esa localidad, junto a sus dos hijos, sin retornar a su vivienda.
Horas después de su repentina y voluntaria desaparición, la pareja sentimental y padre de los niños, comenzó a recibir mensajes vía teléfono -de un número extraño- en los que le exigían el pago de 300 mil lempiras, a cambio de la libertad de su familia.
Los supuestos captores enviaron videos y fotografías en los que se apreciaba a la joven con las manos y los pies atados, y su boca tapada con cinta adhesiva, simulando una trama de secuestro.
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La pareja de Kerin Naly puso en conocimiento a la Policía Nacional (PN) de lo que parecía estaba sucediendo y de los mensajes recibidos por parte de los presuntos secuestradores de su mujer y de sus hijos.
Con la información del caso, un equipo de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), inició labores investigativas, logrando localizar a la mujer y a sus pequeños en el barrio Concepción de Comayagüela.
Matute Almendarez se había refugiado en un hotel en la zona de los mercados de Comayagüela, en compañía de otra mujer, supuesta cómplice del actuar delictivo de Kerin Matute, quien proveyó el teléfono para enviar los mensajes del falso secuestro.
Al ser abordada por los agentes, la joven confesó que ella planificó el secuestro, debido a la necesidad de obtener dinero para pagar deudas y comprar artículos para sus hijos, señalando además una supuesta falta de apoyo y maltratos por parte de su pareja.
La involucrada, junto a su cómplice, fueron remitidas al Ministerio Público (MP), por el delito de simulación de infracción inexistente, tipificado en el artículo 529 del Código Penal, para seguir el proceso legal en su contra.