Marcala, Honduras.- Un joven de 27 años, empleado de una empresa constructora, fue localizado sano y salvo en una zona montañosa del municipio de Marcala, La Paz, luego de que sus compañeros y superiores recibieran mensajes en los que supuestamente se exigía el pago de un millón de lempiras por su liberación.
El hallazgo fue realizado durante la madrugada por equipos de la Unidad Nacional Antisecuestros, que se desplazaron hasta el departamento de La Paz tras recibir información sobre la supuesta retención.
El joven fue identificado como Adonaldo Misael Yánez Amaya, de 27 años, originario de Colomoncagua, Intibucá, y de oficio albañil.
Según la investigación, el hombre trabaja para una empresa constructora que actualmente realiza labores de bacheo en Marcala. Debido a sus labores, reside junto a aproximadamente otros 20 trabajadores en un apartamento ubicado en el barrio San Rafael.
Durante la noche previa al supuesto secuestro, Yánez Amaya solicitó permiso para salir a comprar a una pulpería cercana. Sin embargo, al día siguiente no se presentó a trabajar, situación que generó preocupación entre sus compañeros y superiores.
El jefe inmediato del joven intentó comunicarse con él mediante WhatsApp. Fue entonces cuando recibió un mensaje en el que supuestamente se informaba que el trabajador estaba secuestrado y se exigía el pago de un millón de lempiras a cambio de su libertad.
Según el reporte policial, mensajes similares fueron enviados también a otros dos trabajadores de la misma empresa.
Ante la amenaza y la elevada cantidad de dinero exigida, se activaron los protocolos de investigación correspondientes y equipos especializados de la Unidad Nacional Antisecuestros se trasladaron hasta Marcala.
Los agentes lograron establecer la ubicación del joven y se desplazaron hasta una zona montañosa del municipio.
Finalmente, Yánez Amaya fue localizado sano y salvo en medio de unas fincas de café, según informó la Unidad Nacional Antisecuestros.
Al ser entrevistado por los investigadores, el joven habría manifestado que no estaba secuestrado y que él mismo había realizado las exigencias económicas.
De acuerdo con su versión, habría tomado la decisión de ausentarse de su trabajo debido al esfuerzo físico que implican sus labores y con la intención de obtener dinero para poder saldar algunas deudas.
La investigación policial apunta, por tanto, a que el supuesto secuestro habría sido simulado.
Tras ser localizado, el joven quedó a disposición de las autoridades para continuar con el procedimiento correspondiente.
La Unidad Nacional Antisecuestros informó que será remitido a la Fiscalía por el presunto delito de simulación de infracción inexistente, contemplado en el artículo 529 del Código Penal.
Será el Ministerio Público el encargado de determinar las responsabilidades penales correspondientes y continuar con las diligencias del caso.