La Ceiba, Honduras.- En medio de profundas muestras de dolor, familiares y amigos le dieron el último adiós a Nasser Hilsaca la tarde de este domingo en La Ceiba, Atlántida, al norte de Honduras.
Alrededor de las 3:00 de la tarde, el cuerpo llegó a la capilla del cementerio del barrio Mejía, donde se celebró un emotivo oficio religioso para encomendar su alma a Cristo antes de ser trasladado a su última morada.
Su hermana, Basima Hilsaca, lo acompañó en todo momento durante los actos fúnebres.
Con el corazón desgarrado por la pérdida, expresó entre lágrimas: "¡Ay, mi hermanito ya está descansando, ya está con nuestros padres. Nos encontraremos en el cielo, querido hermano".
Nasser Hilsaca se volvió conocido públicamente el pasado 21 de junio, cuando el Cuerpo de Bomberos tuvo que realizar un complejo operativo con grúa por la parte posterior de un edificio para bajarlo desde un tercer piso donde permaneció los últimos cinco años debido a su gran tamaño y condición de obesidad mórbida.
En sus últimas semanas, estuvo en el hospital Atlántida; sin embargo, en su última entrevista con grupo OPSA, Nasser denunció que estaba siendo presionado para abandonar las instalaciones.
Falleció esperando una mayor atención médica, la cual se le complicó recibir al haber sido dado de alta formalmente y permanecer en el centro asistencial únicamente como paciente ambulatorio de diálisis y su deseo de no salir debido a que no se sentía bien de salud.
Hoy La Ceiba despide a Nasser entre la tristeza de sus seres queridos y el recuerdo de una historia que tocó a todo un país.