San Pedro Sula, Honduras.- Compañeros de Henry Orlando Hernández Dubón, de 25 años de edad, conductor de la Ruta 1 asesinado la tarde del martes en el barrio Barandillas, aseguraron ayer que su muerte sí le vino por la exigencia del pago de la extorsión y no por otras razones, como maneja la Policía.
Lo anterior surge luego de que la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) detuviera en la 27 calle de la colonia Reparto Lempira de esta ciudad a Nelson José Vargas Quintanilla de 25 años, un supuesto miembro de la Mara Salvatrucha (MS-13), a quien señalan como el sospechoso de último al conductor de la unidad.
Según el informe de las autoridades, se cuenta con relatos de testigos que identifican a Vargas Quintanilla como la persona que disparó el arma y, además, que el móvil no fue por asalto ni por extorsión, sino por motivos que se encaminan más a la vida personal de la víctima.
Con evidente descontento, un grupo de conductores de la Ruta 1, quienes ayer permanecían sin trabajar por miedo a ser víctimas de un nuevo ataque, dijeron que desconocían por qué la Policía descartó la extorsión como móvil del crimen, ya que la persona que le disparó a Hernández Dubón le entregó minutos antes un celular, acción que usan las estructuras delictivas para contactarse con los transportistas y exigirles el pago del mal llamado “impuesto de guerra”.
"No sé por qué la Policía dice que son problemas personales, cuando no es así. Otro compañero que iba con Henry nos contó que la persona que le disparó le dijo que el ataque era por extorsión, que era en nombre de la banda llamada la Santa Muerte y que por ruleta le tocaba a él", relató uno de los conductores.
Aseguró, además, que la persona detenida no es quien lo atacó, ya que su compañero les describió que el criminal tenía el tatuaje de una oración en uno de los brazos.
"Nos sentimos a la deriva, tendremos que trabajar a la mano de Dios, ya que hasta ahora no hemos tenido una respuesta que solvente este problema de la extorsión. Pagamos a dos estructuras y con esta nueva serían tres, ya es insostenible", lamentó el chofer de la Ruta 1.
Respecto a la versión de los conductores, las autoridades dijeron que las investigaciones seguían su curso y que al hacer el peritaje al supuesto celular dejado por la banda delictiva en la unidad determinarían si en efecto se trataba de un crimen motivado por amenazas extorsivas.