Comayagua, Honduras.- Con el rostro inocente de su hija recién nacida guardado en su memoria, Adiel Antonio Hernández Carrillo, salió del Hospital Santa Teresa de Comayagua para ir a su casa a traer una ropa y otras cosas que su esposa le había pedido.
El joven de 25 años atendió la solicitud de su compañera de hogar y no dudó en tomar su motocicleta para ir a su casa, en la aldea El Ciruelo, a diez kilómetros y medio de la ciudad de Comayagua.
Llegó a su casa y alistó las cosas que le había pedido; posteriormente volvió a abordar su moto para ir de regreso al Hospital Santa Teresa, para ver a su esposa y primogénita recién nacida.
Eran alrededor de las 6:00 de la tarde del jueves, cuando a mitad de camino varios delincuentes interceptaron a Adiel Antonio; el objetivo era robarle su motocicleta. Se desconoce si él intentó evadir el asalto o si los pistoleros le dispararon cuando iba en marcha, sin previo aviso.
El muchacho fue encontrado sin vida minutos después por personas que pasaron por el lugar. Estaba boca abajo, con la mochila —en la que le llevaba la ropa que su esposa le había pedido— en la espalda.
Sin enterarse
El cuerpo de Adiel Hernández fue levantado por personal del Ministerio Público (MP) en Comayagua y por elementos de la Policía Nacional (PN) para luego ser trasladado a la morgue, en la capital de la República, con el fin de practicarle la autopsia médico legal; todo esto, sin que su esposa todavía supiera de lo ocurrido.
Hernández Carrillo era un efectivo de las Fuerzas Armadas de Honduras, perteneciente a las filas de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), asignado al Noveno Batallón de la PMOP, con sede en la ciudad de San Pedro Sula.
Kenner Hernández, hermano menor de Adiel, contó a EL HERALDO, que el joven tenía diez días de estar de vacaciones, o de franco, como le llaman en el Ejército, y que ayer 14 de mayo tenía que presentarse de nuevo al Noveno Batallón.
Como su esposa fue internada para dar a luz el jueves, Hernández le pidió a sus superiores que si se podía incorporar hasta este viernes 15 de mayo, para acompañar a su pareja y esperar a que pudiera traer al mundo a su hija. El permiso le fue concedido y Adiel se quedó en Comayagua, atendiendo cualquier necesidad de su esposa con motivo del parto.
El ahora fallecido tenía tres años de pertenecer a la PMOP, había egresado de la promoción 18 de esta unidad de las Fuerzas Armadas, asignado siempre al Noveno Batallón.
Este viernes, entre lágrimas, abrazos y expresiones de mucho pesar, su hermano, Kenner, y el padre de Adiel, con la ayuda de elementos de las Fuerzas Armadas, retiraron los restos mortales para llevarlos hasta la aldea El Ciruelo, en las afueras de Comayagua.
Sobre los delincuentes que le robaron su motocicleta y que le quitaron la vida al militar, todavía las autoridades de investigación policial no han reportado detenciones.