La ineficiencia de las autoridades penitenciarias volvió a quedar en evidencia en las últimas horas con la fuga de dos reclusos del centro penal de Trujillo, Colón.
De acuerdo al reporte oficial, los reos que escaparon del penal son: Sebastián Amaya Santiago (25) y Marco Tulio Salguero (32).
Ambos fueron recapturados posteriormente, en posesión de armas de fuego y proyectiles.
A Amaya le fue decomisada una pistola calibre 9mm, marca Philippines, serie AB51878, color negro, con su respectivo cargador conteniendo en su interior 23 proyectiles sin percutir.
A Salguero, le fue incautada una pistola calibre 9mm, serie 330-32071, marca Ruger SR9, con cacha de plástico, color negro, cerrojo color blanco cromado. También portaba el cargador color negro que contenía en su interior 14 proyectiles sin percutir.
Luego de la detención, los reclusos fueron remitidos a la Fiscalía por los delitos de evasión y portación ilegal de armas.
Otras fugas
A mediados de junio, cinco reos se fugaron de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, después de burlar los anillos de seguridad.
Mientras el pasado 22 de julio, otros siete internos escaparon del principal centro penitenciario de Honduras.
Tanto policías como militares pretendieron evadir su responsabilidad en ambos hechos.
En reacción, el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ordenó una remezón en la dirección de Centros Penales, empezando con su titular Santos Simeón Flores. En su lugar fue nombrado el coronel Francisco Gálvez Granados.
Las nuevas autoridades determinaron incrementar de 40 a 100 el número de efectivos militares que resguardarán los exteriores de los centros penales hondureños.