Tegucigalpa, Honduras.- El director de la Policía Nacional de Honduras, general Juan Manuel Aguilar Godoy, afirmó que un solo estado de excepción no es suficiente para alcanzar los niveles de control y seguridad logrados en El Salvador, al considerar que se requiere una estrategia más amplia y sostenida en el tiempo.
Durante sus declaraciones, el jefe policial explicó que, aunque Honduras ha recurrido a esta figura constitucional para enfrentar la criminalidad, la medida por sí sola no genera los mismos resultados que las políticas aplicadas en el país vecino, donde la reducción de la violencia ha sido producto de acciones integrales y coordinadas.
“El modelo de El Salvador no es una medida aislada ni temporal, sino un enfoque integral que requiere múltiples acciones coordinadas entre las fuerzas de seguridad y otras instituciones del sistema de justicia”, señaló Aguilar Godoy.
En ese sentido, el titular de la Policía Nacional subrayó la necesidad de complementar el estado de excepción con otras estrategias, como el fortalecimiento institucional, el uso de inteligencia policial y un marco legal permanente que permita combatir de manera continua a las estructuras criminales.
"Un solo estado de excepción no alcanza para lograr los resultados de seguridad que ha obtenido El Salvador. Reconocemos que esa medida por sí sola no basta. Para tener un impacto real es necesaria una estrategia sostenida y de largo plazo", enfatizó.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que Honduras ha mantenido vigente el estado de excepción durante un período prolongado para hacer frente a los altos índices de criminalidad y la presencia de maras y pandillas, una medida cuya eficacia exclusiva ha sido cuestionada por expertos y organizaciones de la sociedad civil.
Asimismo, Aguilar Godoy lamentó que la falta de consenso en la clase política ha limitado la capacidad del Estado para mejorar los servicios en áreas clave como la economía, educación, salud y seguridad.
“Este país tiene múltiples problemas porque la clase política no se pone de acuerdo para brindar un mejor servicio. Nos negaron todo lo que pedimos para ofrecer mayor seguridad”, expresó.
El funcionario también reveló que parte del armamento policial ha tenido que ser enviado a reparación, debido a la falta de equipamiento, uniformes y condiciones básicas para los agentes. Según explicó, los procesos de licitación se vieron afectados por intereses particulares, lo que impidió la dotación oportuna de recursos.
"El policía tenía un solo uniforme: se lo quitaba en la noche y se lo volvía a poner al día siguiente. Esa es la verdadera historia que hemos pasado", concluyó.