Artistas iberoamericanos cuestionan el odio como herramienta social en el CCET

El CCET presenta 21 obras que analizan cómo el odio pasó de ser un sentimiento íntimo a discurso funcional para sostener estructuras de poder y control; la muestra permanecerá abierta hasta el 11 de abril

  • Actualizado: 06 de febrero de 2026 a las 12:56
Artistas iberoamericanos cuestionan el odio como herramienta social en el CCET

Tegucigalpa, Honduras.- El Centro Cultural de España en Tegucigalpa (CCET) abrió ayer sus puertas a "Te odio: El odio como estrategia de poder y control político y social", una exposición colectiva que reúne a 20 artistas centroamericanos y españoles.

La muestra, curada por el costarricense José Castillo Picado y el español Ricardo Ramón Jarné, director del CCET, reúne 21 trabajos en videoarte, fotografía, pintura, instalación y performance que cuestionan las estructuras donde el odio se cultiva, se normaliza y se utiliza para fragmentar comunidades.

El proyecto llega a Honduras tras su primera itinerancia en Costa Rica, inaugurada el pasado 2 de octubre, en el marco del Día Internacional de la No Violencia.

Al evento inaugural asistieron representantes diplomáticos de distintas embajadas, artistas, el alcalde capitalino Juan Diego Zelaya y otros invitados especiales que recorrieron las salas del centro cultural, donde cada eje temático plantea una aproximación distinta al fenómeno del odio institucionalizado.

Votos de sangre, de Sheyla Santana, utiliza la propia sangre menstrual como material pictórico. Cada mancha se manifiesta como si fuera un voto, una promesa, una marca indeleble contra el silencio impuesto, se lee en la cédula de la obra.

"La muestra se basa en hacer un análisis de cómo el odio se incrusta en nuestras vidas, casi sin percibirlo. Ya no se odia como un sentimiento íntimo, se odia por las redes sociales, se odia en los medios de comunicación y se odia a través de hashtags y hasta en las urnas", explicó Castillo a EL HERALDO.

El curador costarricense trabajó en la convocatoria abierta desarrollada en el Centro Cultural de España en Costa Rica, donde el odio se instauró como una de las temáticas centrales para los proyectos expositivos de 2025.

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La muestra se organiza en cuatro ejes curatoriales que funcionan como territorios de análisis. El primero aborda los "Sistemas de dominación y memoria política", donde las obras confrontan narrativas oficiales y visibilizan cuerpos silenciados por la historia.

Castillo reconoció que el respaldo institucional del Centro Cultural de España fue clave para concretar el proyecto. Gracias a ellos tenemos un espacio físico que realmente nos permite llevar esta muestra desde Costa Rica hasta Honduras. Si hubiera sido de otra manera, como llevarlo a un museo o institución más pública, la muestra hubiera sido más censurable. En la imagen se muestra AMA-MANTO, un video performance firmado por Dina Lagos.

El segundo eje examina "Migración, exilio y otredad" a través de trabajos que denuncian la deshumanización del sujeto migrante. El tercero explora "Cuerpo, género y violencias íntimas", con piezas que politizan lo corporal desde una perspectiva feminista y queer. Mientras que el cuarto eje analiza "Lenguaje, medios y propaganda de odio".

Una veintena de talentos

Entre los artistas participantes figuran los hondureños Daniel Valladares "Cuyo", Dina Lagos, Ninfa Espinoza, Regina Aguilar y Yosuyin Melissa Pastrana.

Del resto de Centroamérica participan Diana Villalobos Fontana, José Carlos Muñoz, Helen Bustamante, Nathaniela Acuña Ugalde, Nelson Díaz Brenes, Sheyla Santana Mora y Paul Sfez, todos de Costa Rica; Kevinn Dubón y David Fernando López Salazar de Guatemala; y Edgar Agames de Panamá.

España está representada por Acaymo Cuesta, Eugenio Merino, Fernando Sánchez Castillo, Rigoberto Camacho y Santiago Sierra.

A través del bordado sobre fotografía, Helen Bustamante propone en su obra Resistencia una cartografía emocional del desplazamiento.

El entrevistado describió el proceso de selección de las obras como uno que rompió con los métodos habituales de montaje.

"No fue por una temática, ni por color, ni por tamaño, como se suele hacer, sino que fue por una parte discursiva. Buscamos puntos medios donde el odio se manifestara de diferentes formas, ya sea por los medios de comunicación, por las divergencias internacionales, género, migración, etcétera", señaló.

¿El resultado? Un diálogo entre piezas que abordan desde la violencia del franquismo hasta el discurso contemporáneo en redes sociales.

En Tierno desborde, Ninfa Benoni presenta un cuerpo queer que se derrama fuera de los límites impuestos por la norma.

La exposición, entonces, busca generar incomodidad, pero —a criterio del curador— desde una perspectiva constructiva.

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"La muestra incomoda (...) pero al mismo tiempo plantea una oda a la esperanza, la posibilidad de cuestionar cómo percibimos la realidad, revertir esa mirada y pensar en un mundo mejor", concluyó Castillo.

La muestra permanecerá abierta hasta el sábado 11 de abril con entrada libre y gratuita.

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Cinthya Bardales
Cinthya Bardales
Cinthya Bardales

Licenciada en Periodismo por la UNAH. Creadora de contenido impreso y digital, orientada a lifestyle, acontecer social y cultural.

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