Tegucigalpa, Honduras.- El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) demanda de las autoridades gubernamentales a activar protocolos, políticas públicas y todo lo que genere ambientes protectores para la niñez, tanto en la familia como en la escuela y en la comunidad.
En Honduras se estima que el 36.5 por ciento de la total de la población son personas menores de 18 años de edad y se convierten en uno de los sectores más vulnerables en Honduras debido a que, anualmente, más de 25 mil niñas de entre 10 y 18 años resultan embarazadas, más de 15 mil están en situación de calle.
Además, alrededor de 1.2 millones se encuentra fuera del sistema educativo, más de un millón de niñas y niños realizan trabajo infantil y más de 76 mil niñas y niños migrantes, fueron retornados a Honduras procedentes de diferentes países, entre el año 2020 y 2025.
Se estima que, entre el 2023 y 2025, unos 550 niños menores de 18 años perdieron la vida de forma violenta en el país, es decir, un promedio de 15 asesinatos de menores al mes, el 73 por ciento de ellos con edades que oscilan entre los 15 y los 18 años, según datos de las autoridades policiales.
Ricardo López, Delegado Adjunto del Conadeh, detalló que, el tema de niñez en Honduras, “no ha sido atendido de la mejor manera. Se vuelve normal ver a niños en la calle en situación de mendicidad o junto a sus padres vendiendo en los semáforos, porque no tienen con quién dejarlos”.
“Es necesario fortalecer los mecanismos de protección. Hay que garantizar que todos los niños y las niñas de Honduras tengan acceso a la educación de manera permanente y que no tengan que abandonar los centros educativos en temporadas de trabajo, en donde sus padres los llevan para poder realizar actividades en apoyo a la economía familiar” destacó López.
Ante esa situación, el funcionario es del criterio que “el gobierno debe enfocarse en garantizar los derechos de la niñez de una mejor manera, a través de políticas, programas, espacios libres de violencia, en los cuales se puedan desarrollar, crecer y formarse con madurez”.
Agregó que “la familia juega un papel importantísimo porque, muchas veces, la niñez lo que hace es replicar la conducta en el hogar. Si un padre o una madre hace uso de la violencia para disciplinar, el niño crece en ese ambiente y luego lo repite”.
“La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) es una de las instituciones importantes del Estado hondureño que debe ser fortalecida para la atención de los casos que se dan en torno a la niñez en el país”, explicó.
Recordó que, con base al principio del interés superior del niño, “se deben tomar decisiones pensando en qué es lo mejor para la niñez”, recalcó.
El funcionario remarcó que “los gobiernos no deben ponerse simplemente a modificar los nombres de las instituciones para poder decir que es otra o que es mejor, lo que se debe hacer es fortalecer los procedimientos para que tengan mayor capacidad y contratar a las personas mejor calificadas para atender la niñez”.
“Es necesario que los enfoques que se utilizan, por parte de las autoridades, para nombrar ministros, directores sean basados en capacidad y no por temas políticos, porque de esa manera se va a garantizar de mejor forma, la atención a una de las poblaciones más vulnerables en el país como es la niñez”, concluyó.