Un hombre va por la carretera conduciendo y de repente lo detiene la policía:
-Buenos días señor, lo hemos estado vigilando desde que pasó el último pueblo y hemos observado que respeta todas las normas, se detiene en todos los semáforos, y conduce correctamente. Tráfico ha puesto un premio al mejor conductor y se lo vamos a dar a usted.
-No, pero si yo no tengo licencia de conducir, dice el conductor.
A lo que responde su mujer:
-No le haga caso, que está bebido.
Y la suegra comenta:
-No, si ya sabía yo que con un carro robado, no íbamos a llegar muy lejos.
Suena el teléfono en la comisaría: Atienden y una voz con mucho miedo sale del teléfono.
-¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Vengan pronto! ¡Un gato entró en mi casa!
-Pero señor –contesta el oficial de guardia- ¿Cómo va a molestar a la policía por semejante pavada? ¿Quién habla?
-¡Un loro!
En el aeropuerto, el inspector de Aduanas le dice a la mujer:
-¿Qué lleva ahí?
-Tres docenas de huevos.
-Muy bien. Ábralos
El policía de tránsito para al matrimonio que venía con el auto. Le dice al hombre:
-Permiso para conducir.
Y el hombre dice:
-Querida, córrete que el señor quiere manejar.
Estaban dos amigos caminando por la calle y de repente se encuentran tres granadas y uno le pregunta al otro:
-¿Qué hacemos?
-Llevémoslas a la comisaría.
-¿Y si nos explota una?
-Pues diremos que sólo encontramos dos.
Un hombre va a la comisaría a llevar un papel para hacer un trámite que le encomendó su padre. Mientras se encuentra en la sala de espera nota con sorpresa que hay muchas fotos sobre la pared, y entonces le pregunta al policía:
-¿Quiénes son los que están en las fotos?
-Son delincuentes que estamos buscando.
-¿Y por qué no los pusieron presos cuando les sacaron las fotos?
Dos hombres estaban arriba de un árbol cuando los ve un policía y les dice:
-Pero bueno, ¿ustedes qué hacen ahí? ¡Vengan hombres, bajen, no sea que se caigan y se rompan algo!
Y cuando llegan al suelo.
-A ver, ¿quiénes son ustedes?- pregunta el oficial.
-¡Pero hombre! ¡Qué memoria! ¡Somos los del árbol!
Larga cola en inmigración, en el aeropuerto de Barajas (Madrid).
El agente de inmigración grita de muy malas maneras:
- ¡A ver tú, venga pasa!
El hombre se acerca indignado por el maltrato y el tono empleado por el agente.
Y el agente le pregunta:
-¿Tú de dónde eres?
El hombre muy molesto simplemente le responde: -¡ES TO NIA!
Y a lo que el agente le dice: -Muy bien Tonia pues ¿de dónde eres?
¿En qué se parece un sauce a un zapato?
-En que el sauce llora y el zapato consuela.
¿Por qué un elefante no puede viajar?
-Porque la huella digital no le entra en el pasaporte.
-¿Se acuerda de mí, doctor? Usted me operó del dedo...
-Pero claro, ¡choque esos cuatro!
Un avión está llegando al aeropuerto:
-Aquí torre de control torre de control... ¿cuál es su posición?
-Pues, aquí estamos con José sentados delante de los relojitos
-Mi papá vive de las letras.
-Ah, ¿es escritor?
-No, sufre de diabetes y vive tomando vitaminas A, B, C, D.
-Mira, me compré un reloj.
-¿Qué marca?
-Pues la hora, hombre
-Quería plantar un árbol y tuve que cavar tres pozos para enterrarlo.
-¿Por qué tres?
-Porque los primeros dos no eran lo suficientemente profundos.
-Mi hijo anda muy bien con el curso de japonés.
-¿En serio?
-Sí, ya sabe escribir todos los números.