Tegucigalpa bajo doble castigo: “Aquí debemos aprender a vivir entre la sequía y las inundaciones”

Los capitalinos, según la alcaldía, viven la peor crisis hídrica desde 1997. El edil Juan Diego Zelaya promete la finalización de una nueva represa en 2028; mientras que La Concepción y Los Laureles no salen de la emergencia hídrica

  • Actualizado: 30 de septiembre de 2026 a las 06:04
Tegucigalpa bajo doble castigo: “Aquí debemos aprender a vivir entre la sequía y las inundaciones”

Tegucigalpa, Honduras.- Kelyn Matamoros lleva 11 días sentada frente a una tubería que no le da nada; 12 días es el tiempo de espera que fijó la Alcaldía. Le queda uno más. Su pila está vacía, su casa en la colonia Kennedy no tiene una gota guardada, y lo único que le llegó en 11 días fue agua que no quería, la de la lluvia que, por vivir cerca de la calle del Comercio, donde la basura acumulada y el desorden de los propios habitantes provocan inundaciones, se le mete hasta la sala.

Aunque la lluvia es una bendición, dijo a EL HERALDO Plus, a veces se ve afectada por la misma mano humana.

"Sé que estamos en un periodo de sequía y todos esperamos que lloviera, pero para no todos es igual, mientras unos están cómodos en su casa, a mí y a mi familia nos toca sacar el agua", indicó. "Mi pila está vacía. Pregúnteme si ya vino alguien de la alcaldía a repartir agua, le voy a contestar: no, nadie se preocupa por eso. Aquí debemos aprender a vivir entre la sequía y las inundaciones".

Represa La Concepción supera el nivel crítico y alcanza 25.10% de su capacidad

Esa frase es la Tegucigalpa entera resumida en una oración, ya que la ciudad que es alimentada por 17 fuentes de agua se inunda mientras sus represas están en estado crítico.

La última actualización, que fue el lunes 28 de septiembre, indicó que Los Laureles estaba al 31.68% de su capacidad y La Concepción al 24.75%.

La emergencia hídrica continúa. No se veían niveles así desde 1997, dijo el alcalde Juan Diego Zelaya: "Las represas han bajado a niveles que de repente no los mirábamos desde 1997. El problema es que ahora somos un millón de capitalinos más".

40%

del agua

que se distribuye para las viviendas se pierde o se bota, de acuerdo con la UMAPS

Pobladores en riesgo

El riesgo se traduce en vulnerabilidad a deslizamientos e inundaciones en más de 700 barrios de la capital. La comuna alerta que el peligro se concentra en asentamientos recientes sobre laderas, como Mirador de Oriente o ciertas partes altas de Comayagüela .

Pero también hay colonias que concentran buena parte de los hogares capitalinos con acceso a agua potable y que, aun así, están expuestas a inundarse o deslizarse por las tormentas: El Hato, Kennedy, La Guillén, El Reparto, La Travesía, la 14 de Marzo.

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El ejemplo más claro es El Reparto. En 2022 hubo ahí un deslizamiento derivado de la activación de una falla geológica que afectó a más de 120 familias, que aún no pueden regresar a sus casas y siguen a la espera de que la Alcaldía les termine la vivienda que se les prometió bajo la gestión del exedil Jorge Aldana.

Norma Lara, vecina de El Reparto, aseguró que tuvo que regresar a lo que queda de su hogar porque el dinero no le alcanza para el alquiler.

"Aquí estamos de vuelta, quién lo diría. Vivir así es difícil, pero no hallo qué más hacer, a nadie le importamos. La alcaldía solo manda a sus representantes, pero no vemos obras, no vemos hechos", indicó.

Las inundaciones en Tegucigalpa, en su mayoría, son provocadas por los mismos pobladores que arrojan la basura a la calle. Sin importar el clima, los desperdicios siempre están presentes.

Con el rostro desencajado, relató que "tenemos que vivir pidiendo agua a los vecinos que aún tienen agua en la tubería o buscamos comprar, pero el miedo de que esto se pueda caer todavía no sale de nuestra cabeza".

Cuando llueve, dijo, "todo se estremece, aquí son ríos los que corren y la gente se pone muy nerviosa. Creo que el alcalde Juan Diego debería ponerse a trabajar junto con nosotros, lo que queremos es recuperar la vida de antes".

El agua se pierde

La crisis hídrica no está marcada sólo por los bajos niveles de las represas. El sistema de distribución también pierde cerca del 40% del agua que ingresa.

La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) indicó que el sistema de la capital —diseñado alrededor de las represas Los Laureles, La Concepción y la fuente superficial de El Picacho— sufre un grave desfase histórico.

Aunque el esquema original de sus embalses principales se planificó para un techo máximo de 500,000 habitantes, hoy la red se encuentra sobrepasada al intentar abastecer a una población que supera el millón de personas.

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El exgerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, lo explicó: "Estamos botando el 40% de agua que entra al sistema. Por cada 100 litros que envío al sistema, solo le llegan al capitalino 60; 40 se pierden en el camino".

31.68%

es el nivel

que alcanza la represa Los Laureles, esto debido a las últimas lluvias que cayeron sobre la capital.

Raúl Lanza, actual gerente de la UMAPS, detalló el estado de cada fuente. Los Laureles necesitan que termine el periodo de invierno para poder salir de la categoría de riesgo alto.

La Concepción, al ser el embalse mayor —el que más aporta al sistema—, no tiene una recuperación acelerada: permanece siempre debajo del 25% y está en estado crítico. "Este es el enlace, la variable primordial para identificar la crisis del riesgo hídrico que tenemos en el Distrito Central", dijo Lanza.

La alerta positiva viene de El Picacho, su caudal, que promediaba 464 litros por segundo en la parte norte de la capital, llegó hasta 937 litros en los últimos días, gracias a la interconexión entre subsistemas.

En verano suelen ser Concepción y Laureles los que ayudan a Picacho; ahora es al revés.

"Ahorita, en esta crisis, es El Picacho quien les está ayudando a los mayores", dijo Lanza. Pese a ese repunte, la ciudad no ha salido de la alerta ni de la emergencia hídrica.

Las lluvias en Tegucigalpa continuarán durante los próximos días debido al ingreso de nuevas ondas tropicales y humedad, de acuerdo con los pronósticos de Cenaos.

La UMAPS, explicó Lanza, monitorea constantemente los datos para construir diferentes escenarios y poder usar de forma responsable cada metro cúbico almacenado en los embalses.

Los Laureles podría cerrar con 60% y La Concepción con 40% de agua tras el invierno

Zelaya confirmó el mismo panorama con otras palabras. "Ha llovido y ha ayudado mucho, y gracias a Dios por la lluvia, pero no hemos salido del problema; no ha llovido lo suficiente como para que digamos ya están llenas las represas, ya no hay racionamiento, ya todo está a cheque", dijo.

Los Laureles, la represa más pequeña del sistema, subió 6 o 7 puntos hasta llegar al 31%. La Concepción, en cambio, se mantuvo en 24.7%, siempre por debajo del 25%, siempre en estado crítico.

"Tenemos que seguir esperando que siga lloviendo y tenemos que seguir ahorrando agua porque cada gota cuenta", afirmó el edil capitalino.

La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) trabaja además en el bombardeo de nubes, una técnica de estimulación de lluvias que la Alcaldía respalda no solo para sus propios embalses, sino para los municipios del corredor seco que atraviesan la misma crisis hídrica.

40

litros

se pierden en la red de distribución de agua en la capital, todo se da por el mal sistema de tuberías

Para atender la emergencia, la Alcaldía distribuye de forma gratuita más de 8 millones de galones de agua en camiones cisterna para barrios en crisis.

También avanza en la rehabilitación de 41 pozos: al 28 de septiembre, cinco tenían un avance del 75%, con limpieza, perforación, aforo, prueba de calidad, encamisado y electrificación ya realizados; trece estaban en proceso activo de rehabilitación y puesta en marcha, y en el resto el trabajo continúa.

Fumigan nubes

La falta de lluvia no se queda en la sed. Julio Quiñonez, director del Sistema de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, declaró la emergencia hídrica en mayo, anticipando el escenario que se venía.

Su equipo diseñó un esquema para administrar el agua de los embalses hasta la fecha en que, según los especialistas del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), comenzaría a llover con más fuerza: mediados de septiembre.

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Quiñonez detalló la cadena de consecuencias que trae el estrés hídrico. La falta de lluvia incrementa la especulación sobre los precios de la canasta básica, porque reduce la producción agrícola y complica el acceso a la comida; por eso la Alcaldía ya brinda asistencia humanitaria en algunos sectores.

El gobierno inició el programa de estimulación de lluvias mediante el bombardeo de nubes con yoduro de plata, es una estrategia coordinada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).

"El calor sube, obliga a hidratarse más, y eso dispara el consumo —y el precio— del agua, golpeando de nuevo el bolsillo del ciudadano. Quien no puede pagar tiende a descuidar la limpieza de sus alimentos y utensilios, lo que incrementa el riesgo de enfermedades gastrointestinales. Y almacenar más agua en casa, si no se hace con cuidado, crea criaderos de zancudo que elevan el riesgo de dengue", explicó el director de Gestión de Riesgos.

700

barrios y colonias

están en zonas vulnerables por deslizamientos o inundaciones en el Distrito Central, según la Alcaldía del Distrito Central

Por eso, explicó Quiñonez, su equipo hace visitas casa por casa: toca puertas, pregunta cómo se siente la gente, si hay personas enfermas en el hogar, revisa dónde se almacena el agua, busca larvas, cambia el agua estancada, la bota, la vuelve a llenar y aplica BTI —un larvicida biológico— antes de fumigar de forma preventiva.

La ciudad, dijo, sigue dependiendo de la lluvia en todos los sentidos, también para sembrar y cultivar: "Existe un convenio entre la Alcaldía y la SAG para apoyar con insumos a los sectores altos que, pese a la sequía, han logrado mantener sus cultivos, y así no descuidar el tema agroalimentario".

Represas y estudios

Dos represas nuevas, y dos más todavía en estudio, prometen romper el ciclo, aunque ninguna resuelve el presente.

San José fue reactivada en marzo pasada, tras 17 meses paralizada por problemas administrativos de gestiones anteriores. Hoy tiene un avance de 52%.

La Alcaldía busca emitir 1,400 millones de lempiras en bonos municipales para garantizar su flujo financiero y evitar una nueva pausa. Según la Alcaldía, abastecerá diariamente a más de 300,000 capitalinos, con impacto directo en la zona de Villa Nueva y sectores aledaños, y liberará caudal de La Concepción para los barrios con el peor déficit.

El BCIE aprueba $182 millones para la construcción de la Presa Quiebra Montes en Honduras

El alcalde, sin embargo, indicó que dará agua "a 350 mil capitalinos de la zona de la Kennedy y alrededores", además sostuvo que los trabajos se aceleraron, con la meta terminar la represa para 2028.

La apuesta mayor es la Presa Multipropósito Quiebra Montes, a cargo de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT). El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó de manera oficial un crédito de 182 millones de dólares, unos 4,886 millones de lempiras al cambio de hoy, para financiarla.

La obra aportará un embalse con capacidad para 19.4 millones de metros cúbicos de agua, además de una nueva planta de tratamiento de agua potable y su respectiva línea de distribución. Beneficiará directamente a más de 190,000 personas, con capacidad de expandir la cobertura hasta 245,000 habitantes del Distrito Central.

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La municipalidad ejecuta ahora la fase de diseño técnico y el plan de reasentamiento; se proyecta iniciar la construcción pesada en 2027 y concluir la obra a finales de 2029 o mediados de 2030, con un tiempo estimado de ejecución de 36 meses.

Más atrás en el horizonte están las represas Río del Hombre y Jiniguare, orientadas a expandir la resiliencia hídrica de la ciudad para el año 2030 y que aún se mantienen bajo estudio técnico y diseño financiero.

Hasta que alguna de estas obras lleguen, Zelaya pidió paciencia y ahorro. "Estamos como a dos puyas: con la emergencia hídrica por un lado y siempre atentos y alertas por las lluvias, porque tenemos más de 700 barrios y colonias en situación de riesgo por inundación o deslizamiento", dijo.

"En este 2026 y en el 2027, que probablemente se extienda el fenómeno de El Niño, tenemos que trabajar mucho en entrega de agua gratuita, reparación de fugas, habilitación de pozos, y cada capitalino, con su familia, en su casa, en sus negocios, en sus comercios, a ahorrar agua porque cada gota cuenta", concluyó el edil.

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José Valeriano
José Valeriano
Periodista

Licenciado en Periodismo por la UNAH. Con experiencia en temas económicos, de salud, educación y desarrollo social. Con conocimientos en el mundo digital y SEO.

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