Tegucigalpa, Honduras
Venció todos los pronósticos médicos y hoy es un prominente artista del arte y la pintura que persigue un gran sueño: convertirse en profesional universitario.
Hace 29 años, los padres de Juan Sebastián Ramos recibieron un diagnóstico médico que indicaba que su hijo menor tendría problemas para desarrollarse por la asfixia neonatal que sufrió porque el cordón umbilical estaba enrollado en su cuello.
Su padre Céleo Ramos recuerda que por espacio de seis meses Juan Sebastián fue sometido a un doloroso tratamiento con inyecciones.
“Estuvo en observación en el Seguro Social y nos dijeron que lo que nos llevábamos era un vegetal, ya se imagina el impacto para nosotros, que nos dieran los médicos esa noticia”, recordó.
Pero para Ramos y su familia, ese no podía ser el destino que Dios había marcado para el tercero de sus hijos.
“Dios siempre tiene planes diferentes a los del ser humano y podemos decir hoy por hoy que por un lado hay unas secuelas mínimas, pero por otro lado, Juan Sebastián ha logrado superarse, su madre ha sido fundamental en la crianza de Juan Sebastián”, manifestó. Destacó que como familia “hemos logrado que él supere esas barreras que probablemente muchachos con la misma edad de él y con una inteligencia dizque normal pues no han logrado superar”.
Y es que a pesar del futuro que según los médicos le deparaba a Juan Sebastián, su vida es otra. Hoy es un chico exitoso, habilidoso para la pintura, el piano y el dominio de idiomas como el inglés y el francés, que inició a estudiar hace tres años.
“Logró graduarse en el Conservatorio Nacional de Música Díaz Zelaya con la especialización en piano, estudia pintura y ya tiene su galería, yo estoy agradecido con el Señor por todo lo que él ha logrado”, expresó.
Comentó que para los dos hermanos mayores de Juan Sebastián, él se ha convertido en un ejemplo por su capacidad de disciplina y perseverancia que le ha permitido llegar hasta donde está.
“Él espera lograr más, o sea no hay límites para él, incluso quiere ir al exterior, quiere seguir estudiando pintura, estudiar música”, explicó.
La meta que Juan Sebastián se ha propuesto es llegar a ser un profesional universitario especializado en música, pero las barreras impuestas en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) lo han impedido.
“En nuestro país ha habido limitaciones porque él pretendió ingresar a la Universidad Autónoma, lo sometieron a un examen como todos y eso no debió haber sido así, y eso le impidió a él ingresar a la universidad”, lamentó.
Pero aún no existe el “no” que detenga los sueños de Juan Sebastián, quien detalló haber realizado tres veces la Prueba de Aptitud Académica (PAA) de la UNAH, pero en la última ocasión obtuvo un puntaje de 669 y requería 700 puntos para aprobar.
En un recorrido brindado al equipo de EL HERALDO por su galería de arte expuesta en Café La Estancia, ubicado en Valle de Ángeles, Juan Sebastián aseguró que no descansará hasta obtener su sueño, aunque deba viajar al exterior.
“Me gustaría seguir estudiando música y desarrollar más la pintura, me gustaría ir a Francia, por eso estoy estudiando francés, quiero conocer y también estudiar”, señaló.
Con su estilo de pintura impresionista ya ha logrado realizar 15 cuadros que son una pequeña muestra del talento que descubrió.
“Comencé clases de pintura para saber si tenía arte para pintar, talento, y gracias a Dios que sí lo tuve. Me gusta lo que hago realmente”, indicó al revelar que su próximo proyecto es pintar un rostro, pero aún está buscando su inspiración, que podría tal vez ser la que robe su corazón.
Y eso no es todo, su meta también está acompañada de un proyecto de camisetas que llevarán impresas sus pinturas. “Quiero que la gente vea lo que me gusta, quiero que conozcan el don que Dios me ha dado”, expresó.
Mientras sus sueños se cumplen, Juan Sebastián ayuda en el negocio de la familia, pinta durante la semana y los domingos viaja a Valle de Ángeles para endulzar con su música las tardes de turismo en ese lindo municipio.