Tegucigalpa, Honduras.- La Dirección General de Protección al Consumidor (DGPC) advirtió que impondrá multas a los negocios que abusen de los precios en la venta de chalecos reflectivos, tras múltiples denuncias de capitalinos que señalan incrementos desmedidos en este producto después de la aplicación de la normativa de Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).
Según las quejas de los ciudadanos, un chaleco reflectivo que antes se vendía a un precio aproximado de 75 lempiras ahora es ofrecido entre 250, 300 y hasta 800 lempiras en distintos establecimientos de Tegucigalpa y Comayagüela.
El titular de Protección al Consumidor, José Santos, explicó que aunque la institución no fija precios de manera directa, sí tiene la facultad de actuar cuando se detectan prácticas de usura y agiotaje, las cuales están contempladas y sancionadas por la ley.
“Nosotros solo sugerimos precios, como ocurre con los productos de la canasta básica; sin embargo, la ley también castiga la usura, por lo que hemos iniciado operativos de verificación”, manifestó el funcionario.
Santos denunció que durante las inspecciones se ha identificado que algunos negocios han optado por esconder los chalecos reflectivos para luego venderlos a precios más elevados, aprovechándose de la alta demanda generada por la medida.
Detalló que en páginas en línea de algunas ferreterías los chalecos se ofertaban entre 70, 80 y 87 lempiras, pero al acudir a las tiendas físicas los consumidores reciben la respuesta de que no hay existencia.
“En varios casos incluso aseguran que, cuando vuelvan a tener chalecos, los venderán más caros”, indicó el titular de Protección al Consumidor, al calificar esta práctica como especulativa.
Ante este panorama, la DGPC advirtió que los comercios que sean encontrados incurriendo en usura serán sancionados con multas que oscilan entre 1,000 y 10,000 lempiras, conforme a lo establecido en la ley.
Santos aclaró que hasta el momento no se han aplicado sanciones económicas, pero enfatizó que, de comprobarse estos abusos, se impondrán las multas correspondientes sin excepción.
El funcionario recordó que la obligación del uso del chaleco reflectivo para motociclistas fue aprobada en 2019, durante el gobierno de Juan Orlando Hernández, aunque su aplicación se está reforzando hasta ahora.
A su criterio, la medida debió implementarse de forma gradual o con un período de transición de al menos tres o cuatro meses, para evitar el desabastecimiento y los incrementos injustificados en los precios.
Además, informó que ya se realizan inspecciones en bodegas y almacenes para verificar si existe acaparamiento. En los negocios visitados, los propietarios han asegurado no tener chalecos en existencia y prometieron no aumentar los precios cuando el producto vuelva a estar disponible.