Relación entre El Mencho y El Chapo: de la guerra a una alianza que hoy se quiebra
El fin de "El Mencho" en Jalisco marca el cierre de una era de traiciones y pactos con el Cártel de Sinaloa. Una historia de poder que hoy se reconfigura
- Actualizado: 22 de febrero de 2026 a las 14:49
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", en un operativo de fuerzas especiales en Talapa, Jalisco, no solo marca el final del líder del Cartel del Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino que ha revivido la compleja relación de "amor y odio" que mantuvo con la facción de Joaquín "El Chapo" Guzmán.
La caída del capo mexicano se registró este domingo, que involucró aeronaves de Fuerza Aérea y unidades de élite. Según la Sedena, el enfrentamiento dejó como saldo a cuatro miembros del CJNG y varios militares heridos, además de vehículos incendiados y otros disturbios.
La historia entre ambos capos de la droga ha tenido una evolución. En sus inicios (2010-2012), "El Mencho" no era el soberano absoluto que se conocía hasta hoy, sino un mando subordinado. Bajo el nombre de "Los Torcidos", su grupo operaba como un brazo armado del Cártel de Sinaloa, específicamente bajo las órdenes de "Nacho" Coronel, con el objetivo de limpiar Veracruz de sus rivales, Los Zetas.
Sin embargo, tras la muerte de Coronel y las constantes capturas de Guzmán Loera, Oseguera Cervantes vio una oportunidad de mercado. Decidió independizarse y transformar su estructura regional en el CJNG, convirtiéndose rápidamente en el competidor más agresivo de sus antiguos jefes. La subordinación dio paso a una guerra abierta por el control de las rutas de sintéticos.
El punto de no retorno en esta rivalidad ocurrió en agosto de 2016. En un movimiento audaz que rompió todos los códigos no escritos del hampa, sicarios del CJNG secuestraron a los hijos de Guzmán, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, en el restaurante "La Leche" de Puerto Vallarta. Fue el momento en que "El Mencho" demostró que ya no temía a la sombra de "El Chapo".
Aquel conflicto se resolvió mediante una diplomacia oscura. Informes sugieren que "El Chapo" negoció la libertad de sus hijos desde prisión, ofreciendo a cambio respetar la vida de "El Menchito", hijo de Oseguera, quien también se encontraba tras las rejas. Fue un intercambio que evitó, momentáneamente, un baño de sangre mayor.
Con el paso de los años y la cadena perpetua de Guzmán en Estados Unidos, la dinámica cambió nuevamente hacia una alianza estratégica. Entre 2024 y 2026, los intereses de "Los Chapitos" y "El Mencho" volvieron a alinearse. Ya no se trataba de afecto, sino de supervivencia empresarial frente a un enemigo común: la facción de "La Mayiza", liderada por los herederos de Ismael "El Mayo" Zambada.
Esta unión, confirmada por informes de la DEA, permitió que el CJNG enviara recursos, armas y sicarios a Sinaloa para apoyar a los hijos de Guzmán. Esta "empresa conjunta" criminal buscaba consolidar el tráfico de fentanilo y metanfetaminas, compartiendo territorios y logística en un pacto que parecía blindado hasta la tarde de este domingo.
La figura de "El Mencho", por quien el Gobierno de EE UU ofrecía 15 millones de dólares, se había vuelto tan relevante que la administración de Donald Trump designó a su cártel como organización terrorista a inicios de 2025. Este estatus permitió una cooperación binacional más estrecha que finalmente dio frutos en la zona serrana de Jalisco.
Tras confirmarse el abatimiento, la presidenta Claudia Sheinbaum delegó los detalles técnicos al gabinete de seguridad. Mientras tanto, en las calles, el caos se apoderó de Guadalajara y Puerto Vallarta, obligando incluso a la suspensión de vuelos internacionales.
Nacido en Michoacán y curtido en las calles de California, Oseguera Cervantes pasó de ser un migrante deportado a construir el cártel más rico de México.
Su muerte deja un vacío de poder que amenaza con romper el frágil equilibrio de la alianza con los hijos de "El Chapo", quienes ahora pierden a su principal socio estratégico en la guerra interna de Sinaloa.