Mundo

Policías a Evo Morales: Como lo subimos, lo bajamos

El descontento de centenares de sargentos y cabos se ha extendido a las principales ciudades, donde hay más de 20 guarniciones y comandos departamentales amotinados.

23.06.2012

“Como lo hemos subido, así lo vamos a bajar” al presidente Evo Morales, dice con furia un suboficial boliviano, vestido de civil y con el rostro cubierto, que protesta en plena Plaza de Armas de La Paz, a metros de la oficina presidencial, en un motín por reclamos salariales.

“Estamos muy indignados”, subraya el policía, sin identificarse porque teme que la cúpula de la institución pueda tomar represalias en su contra.

El suboficial muestra panfletos que detallan las diferencias salariales que existen entre las Fuerzas Armadas y la Policía, por lo que demandan justicia. Un policía -dice- gana 1,100 bolivianos (172 dólares) y un militar 1,500 bolivianos (215 dólares).

“¡Evo te quedan dos caminos: Irte a Venezuela o dar solución!”, dijeron los policías manifestantes durante las protestas callejeras

El sindicato del sector pidió un salario mínimo de 2,000 bolivianos (287 dólares), la jubilación con el 100% de sus ingresos y la anulación de una ley que les prohíbe opinar públicamente, mientras el poder Ejecutivo respondió que el primer punto es atendible, aunque urgió al diálogo para acuerdos.

Los uniformados de bajo rango son generalmente pobres y de origen aimara, al igual que el presidente Evo Morales, quien llegó al poder en enero de 2006 con un arrollador 54% de los votos y revalidó el cargo en 2009 con 64% de apoyo.

El estatal Instituto Nacional de Estadísticas dice que 6 de cada 10 bolivianos son de origen indígena y 8 de cada 10 son pobres.

Los policías inconformes fueron protagonistas ayer en La Paz de graves incidentes, aunque sin heridos ni detenidos, cuando la Dirección de Inteligencia y el Tribunal Disciplinario, a una cuadra de la Plaza de Armas, fueron saqueadas por unos 200 policías sublevados.

Una tercera dependencia policial en Cochabamba (centro), corrió la misma suerte y el comando nacional fue atacado con piedras y palos que destrozaron los vidrios de sus instalaciones.

Los saqueos en las dos dependencias en La Paz fueron los más violentos: quemaron lo que hallaron y agredieron a puños a camaradas, a quienes acusaron de ser leales al gobierno. La furia subió al más alto nivel cuando hallaron en el interior centenares de latas de cerveza. Todo terminó en una hoguera.

La escena: un penetrante olor a papel quemado, una alfombra de vidrios rotos, equipos de computación destrozados, legajos de procesos judiciales internos dispersados en la calzada y consumidos por las llamas.

Uno de los ambientes de la sede de la Dirección de Inteligencia fue alcanzado por las llamas, lo que motivó la movilización de los Bomberos, pero cuando esta llegó fue hostigada con bombas lacrimógenas lanzadas por los sublevados: ellos querían que se quemara todo, aunque luego cedieron.

Los policías disconformes también han protagonizado continuas marchas alrededor de la Plaza de Armas, donde corean consignas contra el gobierno e incluso hay voces que piden la renuncia de Morales.

El descontento de centenares de sargentos y cabos se ha extendido a las principales ciudades de Bolivia, donde hay más de 20 guarniciones y comandos departamentales amotinados o bajo control de los sublevados.

Tags: