Unas 300 unidades de transporte ilegal hicieron un recorrido por toda la capital en protesta a los fuertes operativos de decomiso efectuados por Fusina.
En el Congreso Nacional se exigió la inclusión en la Ley de Transporte.
Frente a Conadeh denunciaron una “cacería humana” por parte de la DGT.
Los transportistas hicieron una estación frente a la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa y desde allí solicitaron el derecho al trabajo.
En el Ministerio Público, los ruleteros denunciaron que los operativos perjudican a más de 3,000 familias en todo el Distrito Central.