La quinta semana del proyecto Escuelas Amigables con el Ambiente tuvo un cierre dramático en la escuela Cerro Grande II.
Las instalaciones del centro educativo se pintaron de azul con la visita de jugadores y cuerpo técnico del mimado club deportivo Motagua.
El plantel encabezado por German “El Ñato” Rodríguez y los futbolistas Josua Nieto, Carlos Turcios, Brayan García, Dembor Bengtson y Carlos Jiménez fueron recibidos como estrellas.
Además, dos leyendas del ciclón y del fútbol nacional, Alex Geovany “El Venado” Castro y Juan Manuel “El Gato” Coello, pusieron la chispa explosiva de alegría y emoción en los 432 alumnos.
Aunque los niños sabían hace una semana sobre la visita de sus ídolos, la sorpresa fue más grande que si lo ignoraran.
Todo comenzó muy temprano, cuando los niños estudiaban y los jugadores acababan de finalizar la práctica.
Irma López, directora del centro estudiantil, activó las campanas y comenzó a organizar a los niños para que escucharan el mensaje ecológico que traían los mimados del Motagua.
“Para mí es de gran alegría ver una cara conocida entre los jugadores de Motagua. Juan Manuel Coello fue exalumno mío y seguramente tiene muchos recuerdos de cuando fue su maestra”, dijo López.
“El Gato” se sonrió al escuchar a su profesora, la misma que lo educó a finales de los 80 en la Escuela Uruguay.
A continuación, María Ortiz, editora de la sección Metro de EL HERALDO, tomó la palabra animando a los chicos con la consigna de reducir, reutilizar y reciclar.
Los niños esperaban solo una señal para ir por sus autógrafos. Y se vino una avalancha de chicos sobre los jugadores de Motagua.
Algunos arrancaron las páginas de sus cuadernos para obtener las firmas de los futbolistas, otros se llevaron las firmas en la camisa.
Pero lo mejor estaba por venir. Mientras el “Ciclón” descansaba en la sala de computación, se instalaron cuatro llantas que simularon las porterías.
Los niños se sentaron a la orilla del rectángulo de juego y comenzó el fútbol. Toda la escuela apoyó de principio a fin y la pequeña cancha se volvió un miniestadio donde desbordó la pasión futbolera.
El profesor Jorge Pineda hizo el papel de árbitro mientras que Fredy Posadas, periodista de EL HERALDO, se encargó de narrar el encuentro.
Las maestras se unieron para hacer barra a los equipos escolares.
Los Azules se alinearon con Gato Coello, Joshua, Brayan, Carlos Turcios y Jiménez, “El Ñato” entró de suplente.
El primer equipo de niñas trituró a Motagua, luego se vino el cuadro de los varones de uniforme amarillo y también superó al Mimado. Los “Azules” redoblaron esfuerzos porque no podían ganar ni un tan solo encuentro. Brayan García pedía falta por un rodillazo que recibió y el árbitro no vio.
El tercer combinado empató con las águilas, que ya estaban sudando. Para los futbolistas fue casi imposible controlar la pelota porque en el momento que les quedaba un balón tenían a tres o cuatro niños quitándoles el esférico. Por último, los celestes se impusieron ante los “Mimados”, que terminaron goleados. Cada anotación que hacía el “Gato” Coello era un espectáculo por sus ocurrentes celebraciones.
Coello recordó sus días de escolar cuando jugaba con la mochila en sus espaldas: “yo jugaba en el recreo, a la salida y en plena clase, pero nunca me expulsaron, siempre fui buen alumno”.