Tegucigalpa, Honduras.-Los recientes cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos han puesto un mayor énfasis en la calidad y solidez de las pruebas presentadas por quienes solicitan asilo.
Especialistas en inmigración advierten que la documentación entregada desde el inicio del proceso puede resultar determinante para que una petición avance o sea rechazada en las primeras etapas de evaluación.
La abogada de inmigración Jamilah Espinosa explicó que las nuevas medidas impulsadas por las autoridades estadounidenses han generado preocupación tanto entre solicitantes como entre profesionales que los representan, debido al incremento de controles sobre la información presentada en cada expediente.
Según la especialista, “la realidad es que ellos quieren que los inmigrantes no tengan representación”, al referirse a una reciente directriz que amplía las facultades de los abogados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para investigar posibles fraudes en solicitudes de asilo.
Documentos que pueden respaldar una solicitud
De acuerdo con Espinosa, las personas que buscan protección en Estados Unidos deben reunir la mayor cantidad posible de evidencia para demostrar la veracidad de su caso.
Entre los documentos que pueden fortalecer una petición figuran relatos escritos de los hechos denunciados, declaraciones de testigos, denuncias policiales, registros de llamadas, mensajes o correos electrónicos que evidencien amenazas, así como informes médicos y evaluaciones psicológicas que acrediten daños físicos o emocionales.
También pueden incorporarse fotografías, publicaciones periodísticas relacionadas con situaciones similares, constancias de afiliación política, religiosa o social, pruebas de participación en actividades políticas y registros que demuestren detenciones o actos de persecución sufridos previamente.
La abogada destacó además la importancia de mantener actualizado el expediente. Explicó que quienes ya iniciaron un trámite pueden presentar nuevas pruebas para demostrar que las circunstancias que motivaron la solicitud continúan vigentes.
Como ejemplo, señaló que ciudadanos venezolanos podrían aportar noticias recientes, testimonios o evidencia de actividades políticas realizadas fuera de su país para demostrar que mantienen la misma posición y que el riesgo persiste.
Toda la documentación debe presentarse en inglés o acompañada de una traducción certificada realizada por un profesional autorizado.
Mayor revisión desde las primeras audiencias
Espinosa indicó que los cambios recientes no solo se limitan a un mayor control sobre posibles fraudes, sino que también modifican la forma en que los jueces analizan los casos de asilo desde el inicio del procedimiento.
Entre las disposiciones que están influyendo en estas evaluaciones mencionó la resolución conocida como Matter of H-A-A-V, que permite a los jueces revisar durante las primeras audiencias si el formulario presentado contiene suficientes elementos para sostener el reclamo.
La especialista advirtió que, bajo estos criterios, un expediente con información insuficiente podría ser descartado sin llegar a una audiencia individual.
Para evitar ese escenario, los solicitantes deben demostrar con claridad qué daño sufrieron, quién fue responsable, las razones de la persecución, por qué las autoridades de su país no pudieron protegerlos y cómo su situación se relaciona con alguno de los motivos contemplados por la legislación de asilo estadounidense.
Además, deben acreditar que no cuentan con condiciones seguras para regresar a su lugar de origen y que los riesgos que enfrentan continúan existiendo.