Tegucigalpa, Honduras.-Miles de migrantes podrían enfrentar mayores obstáculos para obtener la residencia legal permanente en Estados Unidos tras la entrada en vigor de una nueva norma impulsada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), la agencia encargada de los servicios migratorios en el país norteamericano.
La medida fue anunciada mediante el memorando PM-602-0199, el cual, aunque no modifica la ley migratoria aprobada por el Congreso de Estados Unidos, sí eleva el nivel de discrecionalidad de los oficiales encargados de revisar y adjudicar solicitudes de residencia permanente, conocida como “green card”.
Con esta nueva directriz, los agentes migratorios ahora podrán evaluar no solo si un extranjero cumple con los requisitos legales para recibir el beneficio, sino también si consideran que merece obtener la residencia dentro del territorio estadounidense o si debe salir del país para completar un proceso consular.
La normativa pone fin a lo que anteriormente se conocía como el “proceso normal” de ajuste de estatus, especialmente en casos donde los solicitantes buscan regularizar su situación migratoria sin abandonar Estados Unidos.
Según explicó Verónica, una intérprete que acompaña a inmigrantes en citas ante USCIS y que comparte información migratoria en redes sociales, los oficiales comenzaron a formular nuevas preguntas durante las entrevistas migratorias tras la publicación de la norma.
Entre las interrogantes destacan: “¿Quiere hacer el proceso consular o dentro de Estados Unidos?”, “¿Por qué no regresó a su país?” y “¿Cuándo fue la primera y última vez que ingresó a Estados Unidos?”.
De acuerdo con cifras oficiales de USCIS, hasta el 30 de septiembre permanecían acumuladas o pendientes de aprobación más de 11.6 millones de solicitudes migratorias. De ese total, al menos 5.2 millones de casos están relacionados directamente con procesos que podrían verse afectados por la nueva política migratoria.
Entre los expedientes pendientes figuran 1,234,917 solicitudes I-485 de ajuste de estatus; 2,357,348 peticiones familiares I-130; 180,439 solicitudes laborales I-140; y 1,435,560 casos de asilo afirmativo I-589.
Estas cifras representan aproximadamente el 44.7 % del total de casos atrasados en USCIS, lo que podría traducirse en mayores tiempos de espera e incertidumbre para miles de inmigrantes que buscan regularizar su permanencia en Estados Unidos.