Tegucigalpa, Honduras
A un mes para que la Policía Militar del Orden Público (PMOP) cumpla cuatro años de enfrentarse al crimen en las calles, su actual comandante, coronel de artillería Óscar Orlando Reyes Paz, aseguró que al menos 200 efectivos han sido depurados por perder la confianza de la institución.
Reyes Paz habla en exclusiva con EL HERALDO.
¿Cómo está la Policía Militar a más de tres años de su fundación?
Estamos próximos a cumplir cuatro años desde que entramos en funcionamiento como una necesidad para poder colaborar en las funciones de seguridad pública del país en el marco de la Operación Morazán y de Fusina (Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional) y hemos tenido el crecimiento que corresponde a las exigencias y necesidades de seguridad del pueblo hondureño.
¿La misión era llegar a 5,000 hombres?
Esa es la misión que está establecida en el decreto original de la creación de la Policía Militar, pero estamos actualmente en 4,000 efectivos, con seis batallones y dos que se integrarán próximamente, un batallón canino que es élite en Centroamérica y la Escuela de Capacitación.
¿Qué se han encontrado en las calles?
La estrategia de operación inicial fue llegar a aquellos lugares donde las maras, pandillas y crimen organizado tenían prácticamente tomadas esas localidades, puedo mencionar en Tegucigalpa a la Flor del Campo, la Canaán y Campo Cielo, y en San Pedro Sula al sector de la Rivera Hernández, Chamelecón y López Arellano, ahora gracias a Dios recuperamos esos espacios.
Las zonas calientes han estado tomadas por las maras y pandillas, ¿cómo enfrentan a estos grupos?
En primer lugar haciendo presencia, mostrándoles a los delincuentes que la autoridad debe prevalecer, que el Estado está por encima de cualquier organización delictiva.
¿En muchos lados no los reciben con confites, ha sido una guerra frontal?
Estamos en una situación de conflicto y los soldados para eso nos preparamos, para enfrentarnos a la amenaza, pero debemos estar claros en que la autoridad debe prevalecer y que ningún grupo criminal puede tomar el control de ningún sector del territorio nacional.
¿Qué trabajo han hecho en el combate al narcotráfico?
Igual, trabajamos de cerca con la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico en el Marco de Fusina y realizamos operaciones puntuales, participamos en los escudos terrestres y naval o en operaciones contra grupos del narcotráfico.
¿Por qué se ha agudizado la delincuencia en los colegios?
Nosotros estamos desde hace varios años en algunos colegios que presentan un grado de conflictividad, principalmente en Tegucigalpa y San Pedro Sula, y estamos claros en que el narcotráfico, el narcomenudeo y todas las actividades que se derivan del narcotráfico han influenciado a la juventud y a los estudiantes, por eso la Policía Militar desarrolla un programa bien importante que se llama Sin Drogas Vivís Mejor.
¿Cuál ha sido el impacto de la Policía Militar en contra de la violencia?
La disminución del índice de muertes violentas, de las actividades del narcotráfico y la disminución del delito contra la extorsión.
¿Qué hacen para no contaminarse?
Desde su creación la Policía Militar y las Fuerzas Armadas hemos tenido ese proceso de depuración interna con todas la pruebas de confianza.
¿Cuántos han depurado?
El proceso de depuración anda en 200 efectivos y es permanente, amparado en las leyes propias de la Policía Militar y el reglamento interno, ya que hasta la pérdida de confianza es una causal de separación.
Organizaciones de derechos humanos no están de acuerdo con su presencia. ¿Qué les responden?
Nosotros como Policía Militar somos abiertos a la diversidad de criterios, sin embargo, trabajamos de cerca con algunas organizaciones de derechos humanos y la mayoría de nuestros policías están certificados por la Secretaría de Derechos Humanos.
¿Cree que la Policía Militar se debe quedar haciendo este trabajo?
Creo que el Estado es el que toma este tipo de decisiones en base a las necesidades, la situación del país y en base a lo que la población quiere y espera, pero la aceptación que la Policía Militar ha tenido es enorme.