Con la esperanza de que los partidos políticos y candidatos independientes pongan su cuota de responsabilidad, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) les entregó ayer casi 300 mil credenciales en blanco
para que nombren a sus representantes de mesas electorales receptoras.
Algunos magistrados del TSE
esperan que los partidos o candidatos independientes que no tengan el suficiente personal para acreditarlos en las mesas, devuelvan las que les sobran como una muestra de voluntad y transparencia y para despejar dudas.
Al evento, que se desarrolló en las instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), solo asistió el candidato presidencial
Romeo Vásquez Velásquez.
Los demás mandaron representantes. La credencial es un documento clave que sirve para que los partidos en contienda acrediten a sus delegados de mesas, que son los que elaboran el escrutinio y el acta original de cierre, que sirve de base al TSE para hacer el escrutinio general de las elecciones.
Previo a esta esperada ceremonia, un ambiente de críticas, acusaciones y dudas se generó en el ambiente político.
Hubo candidatos presidenciales que acusaron a otros de tener un plan de venta de credenciales ante su incapacidad de tener al suficiente personal para acreditarlo ante las mesas.
Si esto ocurriera, quien compre las credenciales tendrá la ventaja de controlar las mesas
y, por consiguiente, la opción amoral de manipular los resultados. Las credenciales fueron entregadas en blanco.
De nada sirvió una iniciativa que presentó el TSE ante el Congreso Nacional para ciudadanizar las mesas, que buscaba excluir a los partidos de su representación.
Extrañamente, fue el propio presidente del Congreso y candidato presidencial del Partido Nacional
quien solicitó posteriormente al TSE entregar las credenciales “con nombres y apellidos”, pero su propuesta no pasó en el Consejo Consultivo.
Las credenciales recibidas por los nueve partidos y los doce candidatos independientes -entre los cuales hay dos diputados- contienen algunas novedades superficiales.
Entre ellas hay algunos controles para evitar falsificaciones, entre los que sobresalen “filminas de seguridad que reflejan colores y códigos de barra”, dice el boletín de prensa del TSE.
Las credenciales contienen toda la información relativa al departamento, municipio, centro de votación, mesa, cargo que le corresponde y el cuestionado espacio en blanco para poner el nombre del delegado.
El presidente del TSE, David Matamoros, hizo un llamado a los partidos políticos que para manejen con transparencia el proceso, mientras que el también magistrado, Enrique Ortez Sequeira, sugirió devolver al TSE las credenciales que no se utilicen.
La gran mayoría de delegados de mesas ya fueron capacitados, pero no todos los partidos adiestraron a sus 32 mil delegados.