Honduras

Tataranieto de Francisco Morazán pide pensión al Estado

Francisco Ulloa Mondragón, cuando fue visitado por EL HERALDO, posó a la par del monumento a Morazán, su tatarabuelo, erigido en el cementerio de Los Héroes

03.03.2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El tataranieto del general Francisco Morazán, Francisco Ulloa Mondragón, pidió al Estado de Honduras una pensión que le permita hacerle frente a sus necesidades básicas en El Salvador, donde reside y donde yacen los restos del mártir de la unidad centroamericana.

Este descendiente en la línea directa del vencedor de La Trinidad, San Pedro Perulapán y Gualcho, entre otras batallas, vive en la capital salvadoreña y es uno los familiares descubiertos por EL HERALDO a través de una serie de trabajos de investigación históricos
realizados en 2015.

En una carta dirigida a la Redacción de este rotativo, Ulloa Mondragón pide interceder ante el Estado para saber “qué posibilidad habría de parte del supremo gobierno de Honduras me pudiera reconocer con una pensión mensual y vitalicia por un valor de 750 dólares”.

“Esta petición la hago por las serias circunstancias económicas que estamos viviendo en El Salvador, enfrentando altos problemas de desempleo en las diferentes profesiones, al encontrarme entre una de estas personas desempleadas”, explica.

El descendiente directo relata en su carta que “buscando posibilidades recordé que el general Francisco Morazán se desempeñó como presidente de Centroamérica y de la hermana República de Honduras, sin solicitar ningún sueldo, debido a su amor patriótico por estas
cinco repúblicas”.

“Con mucha pena hago de su conocimiento esta difícil situación, extendiéndole mi agradecimiento por la ayuda que se sirva prestarle”, expresa Ulloa Mondragón, quien conserva el apellido de Cruz Ulloa, su bisabuelo que se casó con Adela, la niña legítima del benemérito de la patria. Esta niña tenía cinco años cuando Morazán fue asesinado el 15 de septiembre de 1842, en Costa Rica y tras perder a su padre huyó hacia El Salvador con su madre María Josefa Lastiri.

Al crecer la hija legítima se casó con el hondureño Cruz Ulloa y tuvieron varios hijos, entre ellos Esteban y del matrimonio de este nació Frankie Ulloa, padre de Francisco Ulloa, el tataranieto de la línea directa que hoy está pidiendo ayuda.

Ulloa Mondragón es un hombre alto, de hablar pausado, que camina erguido y a paso lento. Tiene rasgos físicos parecidos a los del mártir de la unidad como su nariz, sus orejas y
sus pómulos.