Tegucigalpa, Honduras.- Aunque actualmente en Honduras se reportan oficialmente 11 casos de sarampión, la realidad es que pueden existir más personas con el virus, debido a retrasos en la captación de pacientes y a la confusión de síntomas con otras enfermedades.
La jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Odalys García, confirmó que el país enfrenta un brote activo, con cinco casos importados desde Guatemala, uno relacionado con la importación y cinco casos autóctonos, de los cuales cuatro corresponden a un núcleo familiar.
Sin embargo, la cifra podría ser mucho mayor, pues de acuerdo a la investigación epidemiológica de la Secretaría de Salud (Sesal), uno de los casos más recientes corresponde a un hombre de 43 años que viajó a Santa Rosa de Copán y Ocotepeque, donde tuvo contacto con una persona que presentaba síntomas respiratorios.
Posteriormente, desarrolló la enfermedad y contagió a sus tres hijos menores de edad.
De acuerdo a expertos, este caso abre una interrogante clave, la cual es que en Copán y Ocotepeque no se reportan oficialmente casos de sarampión; entonces, ¿cómo se contagiaron?, se preguntan.
La situación podría evidenciar la circulación silenciosa del virus en esas zonas, es decir, casos no diagnosticados o no reportados oportunamente.
Lo que puede ocurrir cuando los pacientes no buscan atención médica de inmediato o cuando los síntomas son confundidos con otras enfermedades, explicaron médicos.
La jefa del PAI negó a EL HERALDO que haya un subregistro de casos, pero sí reconoció que puede haber un atraso en la captación de pacientes por parte del personal sanitario, debido a que muchas veces las personas enfermas no buscan atención médica inmediatamente.
"No pensamos que puede haber subregistro porque el sarampión es una enfermedad muy sintomática, altamente contagiosa, como lo hemos venido diciendo, mucho más que la covid, y no se puede ocultar", dijo.
García señaló que además clínicamente los médicos pueden confundir el sarampión con enfermedades como el dengue, lo que ha venido sucediendo con varios de los casos que ahora están confirmados.
Esto ha generado retrasos en la identificación y aislamiento de los pacientes, aumentando el riesgo de contagio en el territorio.
En ese sentido, la doctora hizo un llamado urgente al personal médico para que consideren el sarampión como diagnóstico diferencial ante cualquier paciente que presente fiebre y erupciones en la piel.
"A los colegas médicos de instituciones públicas y privadas, que en este momento cualquier persona que presente fiebre y erupción tenemos que descartar sarampión; aunque pensemos en dengue, tenemos que pensar primero en sarampión", apuntó.
Monitoreo de sospechosos
Con los cuatro casos que se confirmaron el pasado fin de semana en Cofradía, San Pedro Sula, las autoridades sanitarias activaron los protocolos de vigilancia a los contactos de los pacientes.
Fue a través de estas acciones que se reportó este martes un nuevo caso, se trata de una menor de 11 años, compañera de clases de uno de los menores contagiados.
La niña se encuentra estable y en aislamiento; sin embargo, las autoridades están monitoreando los salones de clases de los menores para evitar la propagación del virus.
Por su parte, los médicos recordaron que la enfermedad es altamente contagiosa y que una personas infectada puede transmitir la enfermedad a 18 personas, por lo que advirtieron a la población de tomar las medidas de prevención.
Asimismo, recomendaron que una de las formas más efectivas para contener la propagación del virus es la vacunación, por lo que hicieron el llamado a los padres a llevar a sus hijos a los centros de salud y aplicarles el biológico.