Tegucigalpa, Honduras.- Muchos podrían decir: cuatro años, otros 12 y algunos hasta 20, los que Honduras ha pasado sumida en crisis tras crisis ocasionadas por los políticos; pero algo que sí es cierto, es que la sociedad hondureña está hastiada de ver pasar tantos malos gobiernos, sin resultados que destacar.
El presidente Nasry Juan Asfura Zablah -quien toma posesión mañana 27 de enero- tendrá la difícil misión de cambiar, no sólo el rumbo de este país, si no, la percepción de más de diez millones de hondureños.
Los diferentes sectores de la sociedad civil son conscientes del sentir y pensar de la mayoría de hondureños, con relación a los últimos gobiernos y gobernantes que asumieron las riendas de este país, quienes no lo hicieron para buscar el bien de la hondureñidad, si no, que de las élites políticas.
Es por ello, que la administración de Nasry "Tito" Asfura, en el período de gobierno 2026-2030, debe de borrar esa estela de corrupción, opacidad y clientelismo político, que no dejó más que pobreza y desigualdades.
Sanar heridas
Mario Fumero, pastor evangélico de reconocida trayectoria en el país, es del criterio que la génesis para una recuperación de nuestro país son "dos cosas: lo que esperamos de cualquier gobierno, que es sanar una sociedad que está corrompida y algo muy importante: reducir la gordura del Estado para que pueda llegar más beneficio al pueblo".
El líder religioso expuso que el problema grande de Honduras es que andamos muy mal en dos áreas que son la columna vertebral de la población: la salud y la educación.
Fumero recomendó al nuevo gobierno de Asfura Zablah, revisar su presupuesto, disminuir la burocracia y concentrar la mayor cantidad de esfuerzo en los servicios públicos de atención a la población, porque a su criterio, lo que más mal anda en Honduras es la educación, la salud y la protección de los menores en riesgo.
"Yo creo que revolviendo el pasado, no resolvemos el presente. Tenemos que enfrentar el pasado, tomando lo negativo y olvidando lo que queda atrás para hacer planes hacia el futuro. Todo discurso que remueva el odio, la división y la contienda, no va a edificar a nadie. Lo único que nos puede ayudar es un discurso positivo de propuestas y acciones concretas porque es fácil prometer, pero no es fácil cumplir".
El pastor Mario Fumero espera, que el gobierno de "Tito" y por ende, del Poder Ejecutivo, "es que puedan planificar una estructura del Estado en donde el mayor beneficiado no sean las grandes empresas ni los políticos, sino, el pueblo que es el que más sufre las consecuencias de las injusticias y de los niveles sociales".
Dinero en los bolsillos
Los hondureños también esperan que con la llegada del gobierno entrante del Partido Nacional (PN), su situación económica pueda salir avante; para ello será necesario mejorar muchos índices económicos.
Para el rector de la Universidad José Cecilio del Valle y expresidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Julio Raudales, "la gente dejó bien claro en el proceso electoral, que quería revertir, si no todo, pues la gran mayoría de las acciones que el gobierno anterior prometió en su campaña política y no llegó a cabo en el cuatrienio que le tocó gobernar".
Raudales consideró que la administración de Nasry Asfura deberá de priorizar en "lo primero: es devolver la confianza a la ciudadanía, tratar de ejercer algunas acciones que permitan que la inversión deje de tener temor y que se pueda ejecutar acá en el país de manera más fácil".
El economista reconoció que ese ha sido un reto desde siempre, y no de los últimos cuatro años, el que Honduras ha tenido un clima de negocios muy adverso y que probablemente uno de los factores que más le han afectado es la falta de confianza que tiene el inversionista para invertir su dinero en Honduras.
"El de la seguridad jurídica, reforzar la seguridad de las personas, una política monetaria que sea consecuente con la necesidad de inversión que el país tiene, una política fiscal austera que implique una reducción importante en el gasto público, que concentre la acción fiscal en la mejora en los servicios públicos como la salud y la educación y una reducción en los costos como los servicios de energía y los combustibles", son elementos a tomar en cuenta aseguró Julio Raudales.
Inclusión de todos los sectores
La sociedad civil espera también un "diálogo participativo, abierto, en el que no se impongan agendas en particular, sino, que la toma de decisiones sea basada en las comunidades, en lo que la población solicite a este gobierno: soluciones reales para las problemáticas que la sociedad acaece en el día con día", apuntó Melissa Elvir, directora ejecutiva de Federación de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (Foprideh).
Aunque las finanzas del Estado no sean las mejores en este momento, Elvir les recordó a los recién electos, "que no van a encontrar lo que quisieran encontrar estos funcionarios, en cuanto al erario público, pero es necesario generar mejores resultados que todo lo que hemos obtenido hasta la fecha y no solamente hablo del gobierno anterior, en parte de todos los gobiernos anteriores".
La miembro de la sociedad civil hondureña, refrescó que el tema del combate a la corrupción ha sido una de las promesas de campaña de todos los gobiernos anteriores, pero que no ha sido posible desarrollar una política que realmente sea efectiva para que la sociedad pueda recibir los beneficios del Estado y, en cambio, pareciera que cada día aumenta.
"Debe de haber un diálogo abierto entre todos los sectores de la sociedad hondureña, llámese campesinos, trabajadores, empresa privada, junto con los funcionarios que toman decisiones. Hay muchas quejas de lo que ha ocurrido en los últimos meses, pero pese a esas quejas, lo que tiene que de pesar más es encontrar esas soluciones que necesitamos como sociedad para poder buscar desarrollo", puntualizó Melissa Elvir.
La mirada hacia el campo
Uno de los bastiones importantes en cualquier gobierno, es el sector productivo del país, parte fundamental de la sociedad civil hondureña. Desde estos grupos también abogan por que hallan cambios sustanciales en el gobierno de Nasry "Tito" Asfura.
Dulio Medina, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Granos Básicos (Prograno), evidenció que "cuando venimos de un gobierno que deja las cosas bien fundadas, que deja una víspera de proyección para darle continuidad a lo logrado, de repente esperaríamos que continuara el seguimiento que dejó el gobierno saliente; pero se dejaron de hacer muchas cosas"; aclaró que está en contra el gobierno saliente.
Una de las acciones que debería de ser preponderante en la administración nacionalista, de acuerdo con el productor Dulio Medina, es "aprobar leyes. Para ser competitivos en nuestro país tenemos que aprobar una ley para que los productos o insumos químicos agrícolas, utilizados para la producción agrícola, tienen que ser de libre mercado, pero aquí están concesionados; las casas comerciales están protegidas, eso hay que cambiarlo".
Otra de las recomendaciones de los productores es capacitar a los especialistas agrícolas, con el objetivo de contrarrestar los ataques de las plagas que abaten los cultivos hondureños desde hace 25 años, que han resurgido con el cambio climático.
"Por otro lado, tenemos que ver cómo le damos fluidez de comercialización, tanto a los exportadores de frijol, como a la agroindustria de maíz, para ampliar ese mercado, porque el mercado que tenemos de frijol sólo tenemos al Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola, pero al IHMA hay que darle fiado por 15 días y a veces hasta más", lamentó Medina.
El productor invitó al presidente Nasry Asfura a enfocarse en los proyectos macro en materia de irrigación en todo el país; eso ayudará a aumentar a gran escala la producción agrícola nacional.