Tegucigalpa, Honduras.- Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica ante la confirmación de casos de leishmaniasis que se registran en diferentes partes del país.
De acuerdo con datos de la Unidad de Vigilancia de la Salud, en lo que va del año se registran un total de 345 casos de leishmaniasis en el territorio, con mayor concentración en cinco departamentos del país.
Homer Mejía, jefe de vigilancia, detalló que los departamentos de Valle, Olancho, Francisco Morazán, Colón y Atlántida acumulan el 76% de los casos reportados a nivel nacional, por lo que las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica en las zonas más afectadas.
Uno de los sectores donde se intensificaron las acciones es el municipio de Morolica, en el departamento de Choluteca, donde personal de la Región Sanitaria se desplazó para identificar posibles contagios y fortalecer la detección de la enfermedad.
Mejía explicó que, como parte de esta intervención, se identificaron nueve personas a quienes se les tomaron muestras para confirmar o descartar la presencia del parásito. Los resultados están en proceso y, de resultar positivos, recibirán el tratamiento correspondiente.
"Estamos intensificando la vigilancia epidemiológica con respecto a la enfermedad de leishmaniasis", manifestó el médico.
Actualmente no se reportan fallecimientos por esta enfermedad ni casos de leishmaniasis visceral, considerada la variante más agresiva debido a que puede comprometer órganos como el hígado y provocar la muerte si no se recibe atención oportuna.
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria que se transmite mediante la picadura de un insecto conocido popularmente como jején o mosca de arena, que introduce el parásito en el organismo.
La enfermedad puede manifestarse de distintas maneras, dependiendo de la especie del parásito.
Una de ellas es la leishmaniasis ulcerada, que provoca lesiones y destrucción de tejidos en las mucosas de la boca y la nariz.
Otra variante, conocida como no ulcerada, produce manchas blanquecinas en la piel que pueden confundirse con infecciones por hongos.
Sin embargo, estas lesiones no desaparecen con los tratamientos habituales y pueden continuar extendiéndose.
La tercera es la visceral, que afecta principalmente órganos como el hígado y puede ocasionar un aumento del volumen abdominal y complicaciones graves.
Mejía indicó que la población entre los 20 y 49 años es la más afectada, seguida de los adolescentes. No obstante, señaló que actualmente no existe una diferencia marcada entre hombres y mujeres en el número de contagios.
Las autoridades sanitarias alertaron que el insecto transmisor de la enfermedad se está acercando cada vez más a las viviendas, debido a la modificación de su hábitat natural.
"Hoy en día estamos viendo que la mosca de arena está rondando la vivienda, en vista de que estamos destruyendo el hábitat para construir viviendas y esto provoca un desplazamiento del vector", explicó Mejía.
El funcionario aseguró que la Secretaría de Salud dispone de medicamentos en los 298 municipios del país para atender a los pacientes diagnosticados.
El tipo de medicamento dependerá de la especie de la enfermedad y de la ubicación de las lesiones. Los casos con afectaciones cercanas al cuello y el rostro requieren especial atención para determinar el tratamiento adecuado.
Ante eso, el funcionario recomendó prestar atención a las lesiones blanquecinas que no desaparecen con tratamientos para hongos y a cualquier alteración en las mucosas de la boca o la nariz, debido a que podrían ser manifestaciones de la enfermedad.