Tegucigalpa, Honduras.- Los privados de libertad que padecen trastornos psiquiátricos tendrán atención especializada dentro del sistema penitenciario, mediante la creación de equipos de psiquiatría penitenciaria.
La iniciativa que las autoridades sanitarias consideran inédita en el país establecerá equipos técnicos especializados, que serán desarrollados mediante coordinación entre la Secretaría de Salud (Sesal) y las autoridades del sistema penitenciario.
“Los equipos psiquiátricos penitenciarios vienen prácticamente a acordarse de los olvidados, de los pacientes más vulnerables del sistema de salud, que son precisamente los privados de libertad”, manifestó Monserrat Arita, directora del Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza.
La iniciativa busca atender de manera más especializada a las personas que permanecen recluidas y que presentan enfermedades o trastornos mentales.
Esto con el propósito de que su condición sea identificada, tratada y seguida dentro de una estrategia específica de salud mental.
Arita señaló que el proyecto forma parte de la nueva política nacional de salud mental que se pretende implementar en el país y que estará acompañada de un proyecto de ley que fue presentado ante el Congreso Nacional.
Aunque la creación formal de los equipos constituye una nueva etapa, la coordinación entre el Hospital Psiquiátrico y el sistema penitenciario ya había comenzado.
El Instituto Nacional Penitenciario a inicios de junio anunció que sostuvieron una reunión con Arita para poner en práctica un plan de rehabilitación de la salud mental de las personas privadas de libertad.
Según el INP, el objetivo de esta coordinación es fortalecer las alianzas institucionales para garantizar una atención más humana, integral y oportuna en materia de salud mental para la población penitenciaria.
Sin embargo, la creación de los equipos representa un cambio en la forma de abordar los padecimientos psiquiátricos dentro de las cárceles, al buscar que las personas privadas de libertad reciban atención especializada de acuerdo con sus necesidades clínicas, aseguraron las autoridades.
La atención no se limitará a responder ante una crisis, sino que permitirá identificar a las personas con posibles trastornos, establecer diagnósticos, dar seguimiento a los tratamientos y trabajar en su rehabilitación.
El anunció se hizo durante la conmemoración de la semana de la salud mental que se celebra en Honduras en la segunda semana de agosto.