Tegucigalpa, Honduras.- A su llegada al Congreso Nacional (CN), nuevos diputados electos expresaron sus primeras posturas sobre la conformación de la Junta Directiva y el rumbo que debe tomar el Legislativo, marcadas por llamados al consenso, la prudencia y el diálogo entre las distintas fuerzas políticas.
El diputado electo del PINU, Carlenton Dávila, señaló que su bancada aún se encuentra en un proceso interno de análisis antes de definir su voto.
“En este momento lo más importante es reunirse con los cuatro diputados para llegar a un consenso para la manera en la que vamos a votar”, afirmó, al tiempo que indicó que la directiva central del partido les pidió prudencia a última hora.
Dávila aseguró que no han sostenido conversaciones con otras bancadas. “No hemos dialogado con nadie, con ninguno de los partidos, ni siquiera sabíamos que Jorge Cálix aspiraba a la presidencia”, explicó.
No obstante, el diputado del PINU expuso su criterio sobre la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. “Si yo, en su momento, aquí en este Congreso, defendí la posición de Xiomara Castro de que ella quería tener un presidente del Congreso afín con su gobierno, lo mismo creo que debería ser ahora”, manifestó.
Por su parte, Godofredo Fajardo, diputado electo por el Partido Democracia Cristiana (DC), se mostró optimista sobre el nuevo período legislativo y aseguró que este Congreso podría marcar una diferencia.
“Este Congreso Nacional va a ser el mejor de la historia”, dijo, al destacar que ha escuchado a diputados de diversos partidos hablar de diálogo, entendimiento y acuerdos.
Fajardo adelantó que su voto será para Tomás Zambrano en la presidencia del Congreso. “Para que el Congreso se desarrolle en paz y tranquilidad vamos a votar por Tomás Zambrano, para que tenga el gobierno esa gran dupla: Tito Asfura y Tomás Zambrano”, afirmó.
El diputado agregó que su compromiso es con el país y no con intereses partidarios. “Venimos aquí comprometidos con Honduras y con los hondureños, no con partidos políticos en particular”, subrayó.
En tanto, la diputada electa del Partido Liberal, Sarahí Espinal, reconoció el reto que asumen los nuevos congresistas. “Estamos muy nerviosos porque es una responsabilidad completamente enorme poder hacer las cosas bien por este país”, expresó.
Espinal recordó que el Congreso saliente tuvo una baja productividad legislativa. “En años anteriores únicamente se sesionaron 30 días y los diputados estuvieron recibiendo su salario sin poder trabajar”, lamentó, al calificar como una pena el mal uso de los recursos públicos.
Finalmente, destacó que el mensaje de las urnas fue claro. “El pueblo dio un mensaje claro de que se eligieran nuevas autoridades en el Congreso Nacional; el 80% de los congresistas somos nuevos y esperamos hacer una labor de consenso y diálogo”, concluyó.