El alcade de la capital de Honduras y presidente del Partido Nacional, Ricardo Álvarez, demeritó este miércoles los señalamientos hechos desde el Poder Ejecutivo sobre los supuestos fondos que le serían asignados para el pago de activistas.
Álvarez, quien se encontraba en el extranjero, dijo a su retorno a Honduras que 'no conviene salir del país ni tres días porque las cosas se ponen calientes'.
Molesto por los señalamientos hechos por el ministro de Finanzas, Héctor Guillén, sobre la presunta transferencia de fondos del Ejecutivo a la Alcaldía, que según el presidente Porfirio Lobo son utilizados para el pago de activistas, el edil manifestó que no permitirá que 'jueguen' con su nombre.
Explicó que los fondos son utilizados para la contratación de microempresas que se encargan de la limpieza de tragantes, cunetas y calles y que, por lo tanto, no tolera 'insinuaciones donde pretendieron dar a entender que ese dinero me lo daban a mí'.
'Cualquier cosa anómala que crean que exista, ahí está la Fiscalía' para deducir responsabilidades, acotó.
Aseguró que si hay algún malentendido con su 'compadre' Porfirio Lobo, lo arreglará, pese a cualquier diferencia política o de otra índole.
'Compadre hablado'
Por otro lado, criticó que el mismo Guillén autorizara una partida de 500 millones de dólares para incrementar el salario a los maestros que laboran en el sistema educativo público, justo 24 horas después de que el presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, exigiera los fondos.
Calificó la resolución como un acuerdo de 'compadre hablado entre Juan Orlando Hernández y Héctor Guillén para otorgar un aumento al magisterio'.
Deploró que un día después de la solictud de Hernández, Guillén estaba 'haciendo el saludo, firmando los 500 millones de lempiras'.