Con alegre alborada, una misa y desfile de las autoridades civiles, militares y educativas se celebró el fin de semana el 177 aniversario de esta ciudad.
Según la historia, en 1835 Juticalpa era un lugar poco poblado, poseedor de ríos navegables, ricos yacimientos de metales como el oro, así como de otros productos naturales de interés para los viajeros.
Esto motivó para que el 16 de junio de 1835, Francisco Ferrera, jefe de Estado, emitiera un decreto que le confirió al antiguo pueblo el título de ciudad.
Posteriormente, en 1865 pasó a ser la cabecera del departamento de Olancho, luego que en el departamento se dieran varios levantamientos armados en contra de las autoridades de la localidad de Manto, la antigua cabecera de Olancho.
En los registros oficiales, Juticalpa aparece como la cabecera oficial del departamento a partir del 12 de agosto de 1865.
A través de los años, esta ciudad ha mantenido su patrimonio colonial, que en algunas áreas contrasta con algunas estructuras modernas.
Celebración
La festividad se inició con Eucaristía celebrada por el obispo Olanchano José Bonello, quien en su homilía expresó su alegría por ser un hijo adoptivo de esta ciudad.
Los habitantes de esta comunidad deben promover la paz y el desarrollo anhelado por todos, sugirió.
Posteriormente, las autoridades y la población participaron en el desfile por el bulevar Los Poetas.
Luego, las autoridades municipales entregaron reconocimientos a distinguidos hijos de Juticalpa. El premio municipal al ambiente se le otorgó al señor Ulises Fiallos Tosta; la condecoración a la ciencia se le dio a la doctora Ofelia Esperanza Martínez, entretanto, el señor Víctor Manuel Cerrato, recibió el galardón al emprendedor y el homenaje municipal al deporte se le dio al fallecido señor Carlos Enrique Gudiel.
Asimismo, se dio el premio Derechos Humanos a Ronald Milton Matute, también se le hizo un reconocimiento especial a la Banda Marcial Ratones Marching Band del Instituto La Fraternidad.
En su participación el alcalde Ramón Sarmiento solicitó a las nuevas generaciones conocer la historia de Juticalpa.
Además, los invitó a trabajar y convertir la ciudad en la mejor de Olancho.