Gracias a Dios, Honduras.- Cuatro días de lluvias continuas han cambiado por completo el panorama en Wampusirpi, Gracias a Dios, donde decenas de comunidades permanecen rodeadas por el agua y cientos de familias enfrentan pérdidas en sus medios de subsistencia.
Las inundaciones han afectado principalmente las áreas de cultivo, dejando bajo el agua extensas siembras de arroz, yuca, plátano y maíz, productos de los que dependen numerosas familias de la zona para su alimentación y economía.
De acuerdo con los reportes preliminares, más de 200 familias han perdido total o parcialmente sus cosechas, situación que amenaza con provocar afectaciones económicas y problemas de seguridad alimentaria en la región.
La emergencia también obligó a evacuar a decenas de pobladores que residían en sectores vulnerables ante el incremento del nivel de los ríos y quebradas.
Hasta el momento, al menos 60 familias permanecen resguardadas en albergues temporales instalados en escuelas, iglesias y otros espacios habilitados para atender la emergencia.
Alerta en Gracias a Dios
La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) advirtió sobre el riesgo de nuevas inundaciones y crecidas repentinas, especialmente en el noreste del departamento de Gracias a Dios, donde continúan registrándose lluvias acompañadas de actividad eléctrica.
Las autoridades señalaron que las precipitaciones podrían intensificarse durante las próximas horas, aumentando el peligro en comunidades cercanas a ríos y quebradas.
Ante este escenario, Copeco recomendó a la población evitar cruzar corrientes de agua y mantenerse alejada de zonas propensas a inundaciones mientras persistan las lluvias.
Asimismo, pidió a los habitantes mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales para conocer la evolución de las condiciones meteorológicas y cualquier medida preventiva que pueda adoptarse.
Preocupación
En comunidades como Wampusirpi, la principal preocupación ya no se limita al nivel del agua, sino a las pérdidas que dejará la emergencia una vez que las inundaciones retrocedan.
Mientras continúan las lluvias, muchas familias observan con incertidumbre cómo las plantaciones que representaban el sustento de los próximos meses permanecen cubiertas por el agua, a la espera de que las condiciones permitan evaluar la magnitud real de los daños.