Tegucigalpa, Honduras.- El Estado de Honduras cuestionó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) abordara casos individuales durante la audiencia sobre la independencia judicial y sostuvo que este tipo de sesiones deben limitarse al intercambio de información de interés general.
La posición fue presentada por la embajadora alterna ante la OEA, María Marlene Villela de Talbott, durante la sesión celebrada en Washington.
El Gobierno afirmó que reconoce la competencia de monitoreo de la CIDH, pero expresó su preocupación porque, a su juicio, la convocatoria y las organizaciones peticionarias pretendían discutir casos individuales.
Además, el procurador general, Dagoberto Aspra, explicó que el Estado decidió reservar parte de sus argumentos como parte de una estrategia de defensa en eventuales procesos internacionales relacionados con exfuncionarios destituidos mediante juicio político.
Al cierre de la audiencia, la CIDH defendió su competencia para conocer este tipo de asuntos y señaló que durante la sesión se expusieron dos posturas: una centrada en el análisis de la independencia judicial, impulsada por la Comisión y las organizaciones solicitantes, y otra presentada por el Estado de Honduras, enfocada en cuestionar el alcance de las facultades del organismo interamericano.