Tegucigalpa, Honduras.-El gobierno del presidente Nasry Asfura declaró este jueves 26 de marzo estado de emergencia en el Régimen de Enfermedad y Maternidad del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), con el objetivo de garantizar la atención de los pacientes asegurados y enfrentar la crisis que atraviesa el sistema de salud.
La medida está contenida en el decreto ejecutivo PCM-007-2026, aprobado en Consejo de Secretarios de Estado en modalidad virtual, y establece una intervención a nivel nacional por un período de un año, en el marco de acciones urgentes para mejorar la prestación de servicios médicos.
“El artículo 1 del decreto responde a la necesidad de enfrentar de manera directa la crisis estructural y operativa que ha afectado la prestación de servicios de salud a la población asegurada, priorizando soluciones concretas para mejorar la atención", cita el comunicado.
Entre los principales objetivos de la medida destacan la reducción de la mora quirúrgica, el abastecimiento oportuno de medicamentos e insumos, así como el fortalecimiento del equipamiento hospitalario en los centros asistenciales del IHSS.
Asimismo, el Gobierno busca agilizar la contratación de personal especializado y garantizar una gestión eficiente de servicios subrogados, permitiendo atender de forma inmediata las necesidades más urgentes del sistema de salud.
La iniciativa se enmarca en una serie de propuestas impulsadas en las últimas semanas por autoridades y sectores vinculados al IHSS, que advertían sobre la necesidad de un decreto de emergencia para simplificar procesos de compra y responder a la demanda de atención médica.
De acuerdo con planteamientos previos, uno de los ejes centrales de este tipo de medidas es la implementación de mecanismos excepcionales que permitan adquisiciones más ágiles de medicamentos, insumos y equipo médico, así como la contratación de servicios necesarios para mejorar la atención.
La declaratoria de emergencia surge en un contexto de múltiples señalamientos sobre deficiencias en el IHSS, especialmente relacionadas con la falta de medicamentos, atrasos en cirugías y dificultades en la asignación de citas médicas, lo que ha generado preocupación entre derechohabientes y personal sanitario.
La crisis también ha estado vinculada a problemas administrativos y burocráticos que han limitado la ejecución eficiente del presupuesto, generando desabastecimiento en farmacias y obligando a pacientes a recurrir a gastos de bolsillo para acceder a tratamientos.
En ese sentido, el decreto PCM-007-2026 busca romper con esos obstáculos mediante medidas extraordinarias que permitan una respuesta más rápida y efectiva por parte de la institución.
“La medida es de carácter excepcional, temporal y necesaria, orientada a devolver la dignidad en la atención médica y asegurar que los derechohabientes reciban servicios de calidad, oportunos y humanos”, afirma el gobierno.
Las autoridades han señalado que esta intervención pretende no solo atender la emergencia inmediata, sino también sentar las bases para un sistema de salud más eficiente, transparente y centrado en el paciente.