Tegucigalpa, Honduras.- Debido a las bajas coberturas de vacunación que registra el territorio, y ante el incremento de enfermedades como el sarampión y la tos ferina, las autoridades de Salud decidieron extender de nuevo la Jornada Nacional de Vacunación y Desparasitación.
La campaña, que estaba prevista finalizar este viernes 12 de junio, se extenderá por 18 días más, es decir, finalizará hasta el 30 de junio.
La decisión responde a que aún no se alcanza el 95% de cobertura requerido para garantizar la protección colectiva, lo que mantiene vulnerable a una parte importante de la población.
De acuerdo con datos oficiales del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), a tres días de finalizar la campaña, la cobertura era del 75%. Esto significa que de los 2.5 millones de hondureños previstos a vacunarse, apenas 1.8 millones lo hicieron.
Uno de los grupos que reporta cobertura más baja son los menores de cinco años. Según los datos, en este grupo se reporta el 70% de cobertura de vacunación.
Con la ampliación de la campaña las autoridades buscan brindar más oportunidades a padres de familia y ciudadanos en general para completar sus esquemas de vacunación, especialmente en medio de la alerta generada por los cinco casos confirmados de sarampión en el territorio nacional.
Las autoridades de la Secretaría de Salud (Sesal) lamentaron que exista apatía y desinterés por parte de algunos sectores de la población, lo que ha dificultado alcanzar las metas establecidas.
"Hay una apatía, un desinterés por parte de la población, y la única manera que podemos evitar que aparezcan estas enfermedades es vacunando, por eso deben de asistir a los centros de salud, centros comerciales", pidió Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud.
Como parte de la estrategia, Salud habilitó distintos puntos de vacunación en centros de salud y hospitales a nivel nacional, así como brigadas móviles en centros comerciales durante los fines de semana para facilitar el acceso a la población.
Las autoridades hicieron un llamado urgente a los padres de familia para que lleven a sus hijos a vacunarse, especialmente a los menores que forman parte de los grupos más vulnerables, así como a los adultos que aún no cuentan con el esquema completo.