Tegucigalpa, Honduras.- El regreso de Juan Orlando Hernández al país y el proceso judicial que enfrentará son los temas de momento entre analistas, abogados, políticos, miembros de sociedad civil y hasta del sector religioso, quienes entre sus diversas opiniones han logrado coincidir en que el caso será una "prueba de fuego" para medir la independencia del sistema judicial.
El reconocido abogado penalista y analista político, Kenneth Madrid, opinó ante medios locales e internacionales que el Ministerio Público y el Poder Judicial se enfrentan a una prueba que pesará ante la opinión pública.
"Este (caso) va a ser la prueba de fuego del Ministerio Público y del Poder Judicial para determinar su grado de independencia, su grado de apoliticidad, porque si sale bien librado de este proceso, obviamente puede ser que adquiera esas características de mejorar su percepción", manifestó.
A criterio de Madrid, la clave estará en el trato que reciba el exmandatario durante las audiencias. "La prueba de fuego del Poder Judicial y del Ministerio Público es tratarlo como un ciudadano común y corriente", dijo para el medio internacional Infobae.
El analista recordó, además, que a pesar del indulto que recibió Juan Orlando Hernández de Donald Trump, en Honduras siguen abiertos los procesos relacionados con el caso Pandora II, y con actuaciones vinculadas a la privación de dominios.
Desde una óptica de política exterior, el exjefe de operaciones internacionales de la DEA, Mike Vigil, señaló que la comunidad internacional también estará atenta al proceso judicial de Hernández en Honduras, con la finalidad de conocer cuál es el peso de la justicia en el país.
El exfuncionario estadounidense argumentó que el retorno de JOH estaría vinculado a una "estrategia previamente planificada" por la administración de Donald Trump.
Además, Vigil mencionó ante otros medios que Hernández estaría buscando influir en la política hondureña mediante aliados en cargos clave, y buscará poder a través de una posible campaña política para su esposa, Ana García, quien participó en las elecciones primarias de 2025 con su movimiento denominado "Avanza por la Justicia y la Dignidad", buscando representar al Partido Nacional, pero que no ganó la candidatura, debido a que fue derrotada en consulta interna por el actual presidente, Nasry Asfura.
De su lado, el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Wagner Vallecillo, aseguró que la causa del proceso de Juan Orlando Hernández está a cargo de un juez natural que ya fue designado por el Pleno de la Corte, con audiencia señalada.
"Nadie está por encima de la ley, se está conociendo al igual que cualquier ciudadano. El Poder Judicial siempre ha sido evaluado, nosotros tenemos jueces y magistrados que precisamente se rigen por ese principio de independencia", manifestó el titular del Poder Judicial este lunes ante diversos medios locales.
Tras ser consultado sobre recientes señalamientos del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) respecto a una posible "justicia selectiva", Vallecillo reaccionó con una negativa al respecto. "No sé por qué siempre se dice que hay justicia selectiva cuando hay un caso especial. Hay un juez natural que lo está conociendo, él sabrá bajo ese principio de independencia y de su propio conocimiento qué razones tiene fundamentalmente para hacerlo".
Wagner Vallecillo agregó que todas las resoluciones judiciales están sujetas a una segunda instancia mediante los recursos que las partes determinen interponer, y recordó que el Poder Judicial actúa únicamente cuando el Ministerio Público presenta requerimiento fiscal.
La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, concuerda con otros analistas en que la justicia hondureña será puesta a prueba con el proceso que enfrentará el exmandatario Hernández.
"El regreso de JOH no es únicamente un acontecimientos político, es una provocación a la conciencia nacional y, sobre todo, una prueba de fuego para los tribunales de la República. Durante una década del 'johismo', el sistema judicial funcionó como un notario de impunidad. Se blindaron los desfalcos, se legalizaron los atracos al erario público y se hostigó la disidencia", expresó a través de un video compartido en la página oficial del CNA.
Desde el hemiciclo legislativo, su titular, Tomás Zambrano, ofreció una lectura diferente. "Viene a incorporarse con su familia, a recuperar el tiempo perdido con sus amigos. La política no es la prioridad para él en este momento", manifestó, aunque sin descartar un rol activo tras bambalinas.
"Los cachurecos mañana lo van a recibir. El presidente Hernández ahí estará como un buen consejero, un buen nacionalista, que en su momento va a tener que luchar para mantener unido el partido y para que el Partido Nacional vuelva a ganar la próxima elección", afirmó Zambrano el sábado 25 de julio, un día antes de que Hernández aterrizara en el Aeropuerto Internacional Palmerola.
Desde el ámbito religioso, el padre Ovidio Rodríguez, lamentó que una buena parte de la población se reuniera para ir a recibir a Juan Orlando Hernández el pasado domingo 26 de julio, sin una reflexión más profunda sobre los cuestionamientos que marcaron su gestión.
"Lo voy a decir con el perdón de muchos de ustedes, el pueblo hondureño es masoquista; masoquista es aquel que vive feliz con el dolor. No olvidamos el desastre del Seguro Social, no olvidamos los famosos hospitales móviles y todavía se lo llevan preso y lo aplaudimos, qué poca conciencia crítica tenemos", manifestó Rodríguez durante su homilía.
En conclusión, la mayoría de las opiniones coinciden en que el proceso en contra de Juan Orlando Hernández será observado de cerca, tanto de dentro como fuera del país para determinar qué tanto peso tiene el sistema judicial de Honduras.
Acusaciones contra JOH
Juan Orlando Hernández, quien fue condenado a 45 años de prisión por un jurado de Nueva York por delitos conspiración para importar cocaína y portación y uso de armas de fuego, regresó a suelo hondureño el reciente domingo 26 de julio, luego de haber estado cuatro años preso en los Estados Unidos, tras el indulto que le fue otorgado por Donald Trump en diciembre de 2025.
Se regreso sin arresto fue posible, luego de que un juez hondureño dejara sin valor y efecto la orden de captura que existía en su contra. El Ministerio Público señala al exmandatario por los delitos de fraude y lavado de activos en el marco del caso Pandora II.
En ese sentido, Hernández deberá comparecer ante los tribunales hondureños. La audiencia de declaración de imputados está programada para el próximo lunes 3 de agosto.