Washington, Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos advirtió que hondureños y ciudadanos de otros países que gozaban del Estatus de Protección Temporal (TPS) serán deportados si no salen de la nación norteamericana por cuenta propia.
A través de una publicación en X, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) compartió una lista de los países a los que se le hizo efectiva la cancelación del estatus migratorio.
"La terminación del Estatus de Protección Temporal es ahora efectiva para los siguientes países. Para aquellos con TPS terminado: SALGA AHORA o sea DEPORTADO", escribió el DHS.
Además de hondureños, se verán afectados exbeneficiarios de Haití, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Nepal, Nicaragua, Venezuela, Sudán del Sur, Burna, Somalia y Etiopía.
El 7 de julio de 2025 el DHS confirmó la terminación del TPS para los hondureños, argumentando que las condiciones del país centroamericano ya no eran las mismas para mantener el estatus de protección. Cabe recordar que miles de hondureños fueron acogidos a través del TPS tras el desastre que ocasionó el huracán Mitch en 1998.
La vigencia del TPS continuó hasta el 8 de septiembre. Sin embargo, organizaciones y los tepesianos entablaron un litigio hasta que el 31 de diciembre la jueza Trina Thompson declaró ilegal la anulación del TPS al considerar que la determinación se hizo de manera "predestinada" y que no cumplió con el procedimiento recogido en la ley. En ese sentido, fue restaurado el TPS para los hondureños.
No obstante, el 9 de febrero de este año, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de San Francisco suspendió la sentencia de la jueza Thompson que bloqueaba la anulación del TPS para hondureños, nepalíes y nicaragüenses.
Posteriormente, el 25 de junio el Gobierno hondureño presidido por Nasry Asfura aseguró que iniciaría una "ofensiva diplomática" por la revocación del TPS. Sin embargo, no volvió a informar sobre avances del tema.
Se estima que son más de 55 mil los ciudadanos hondureños que gozaban del estatus migratorio que les permitía acceder a un empleo y a seguridad social. Ahora, la incertidumbre y miedo se hace presente en ellos ante la posibilidad de ser detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y expulsados.