Luisiana, Estados Unidos.- Karina Oyuela Rodas, hondureña que permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Texas, no solo enfrenta la incentidumbre de ser deportada, sino también la muerte de su hija Dulce Ponce de 17 años.
La menor hondureña falleció el pasado 8 de agosto tras permanecer varios días en estado crítico por las lesiones sufridas en un accidente de tránsito en Luisiana.
Oyuela pidió a las autoridades migratorias que le permitan salir de la custodia para poder despedirse de su hija y acompañar a sus familiares durante el funeral.
"Ahora mismo solo quiero estar con mi hija. Quiero estar con mi familia", expresó Oyuela durante una llamada, de acuerdo con un video difundido por Fox 8.
La madre se encuentra en el centro de detención Coastal Bend, en Texas, y manifestó que está dispuesta a regresar a Honduras si eso le permite despedirse de Dulce.
El accidente en el que resultó gravemente herida la adolescente ocurrió alrededor de las 5:00 de la mañana del 2 de agosto, en Tangipahoa Parish, Luisiana.
Según las investigaciones citadas en la información sobre el caso, Dulce viajaba en una camioneta tipo pick-up conducida por Josean Martínez, de 18 años.
En la parte trasera del vehículo también viajaba otro joven de 20 años, mientras que Dulce se encontraba asomada por una ventana ubicada en la parte posterior de la cabina.
Las autoridades indicaron que ambos jóvenes se sujetaban del techo de la camioneta cuando perdieron el agarre y cayeron hacia la carretera.
Dulce sufrió graves lesiones y fue trasladada para recibir atención médica. Permaneció varios días en estado crítico hasta que finalmente falleció el 8 de agosto, seis días después del accidente.
Tras las investigaciones realizadas por las autoridades de Tangipahoa Parish, Josean Martínez fue detenido y enfrenta varios cargos relacionados con el accidente.
Entre las acusaciones figuran lesiones por negligencia, no solicitar asistencia, obstrucción de la justicia, contribuir a la delincuencia de un menor y conducir sin licencia. Las circunstancias exactas del accidente continúan bajo investigación.
Madre pide poder despedirse
La muerte de Dulce ocurrió mientras su madre permanece detenida por autoridades migratorias estadounidenses.
Para la familia, una de las principales prioridades es conseguir que Oyuela pueda salir de la custodia migratoria y viajar para despedirse de su hija.
La hondureña expresó su disposición a ser deportada a Honduras con tal de poder acompañar a sus seres queridos durante el proceso de duelo.
Mientras tanto, sus familiares trabajan en la repatriación de los restos de Dulce para que pueda recibir sepultura en su país de origen.
Los familiares de la adolescente también iniciaron una campaña de recaudación de fondos para cubrir los costos del traslado de sus restos desde Estados Unidos hasta Honduras.
La meta establecida es de 11,000 dólares, equivalentes a cerca de 300,000 lempiras. Hasta el momento de la información proporcionada, la familia había logrado recaudar 6,786 dólares, unos 181,911 lempiras.
El dinero será utilizado para cubrir los gastos de repatriación y permitir que Dulce sea trasladada a Honduras, donde sus familiares esperan darle el último adiós.