Honduras

El pueblo pone los muertos mientras un grupo se 'muere de la risa'

El líder religioso criticó duramente al gobierno. Por el “cálculo partidario” no se toman medidas contra el crimen, señaló.

    07.04.2014

    La falta de voluntad política por parte del gobierno y el “cálculo partidario” de las autoridades, no permiten que en Honduras se tomen las medidas necesarias a fin de que se reduzcan los índices delincuenciales.

    Esa es la valoración que hace el pastor Evangélico Evelio Reyes sobre la situación que vive el país por los constantes hechos criminales, que día a día acaban con la vida de muchos hondureños.

    El líder religioso criticó duramente al gobierno una vez conocido el asesinato del
    exasesor Alfredo Landaverde
    , tiroteado la mañana de este miércoles en un transitado bulevar de Tegucigalpa.

    Reyes dejó entrever que quienes están en el poder no toman las medidas necesarias contra la delincuencia porque antes piensan en el costo político que esas determinaciones les pueden traer.

    Un grupo que se muere de la risa

    “Es una pena que el pueblo ponga los muertos y que haya un grupo que no muere de balas sino que muere de la risa”, expresó Reyes.

    Señaló que hay quienes pertenecen a un grupo privilegiado que piensan únicamente en sus intereses y no en el de la población, pues ellos tienen su propia seguridad.

    Esperamos se tomen las decisiones correctas “dejando a un lado los intereses particulares para pensar en serio en la Patria que se desangra”, apuntó.

    Además añadió que “como pueblo y sociedad no debemos permitir que quienes nos gobiernan sigan jugando con toda la población que merece algo mejor”.

    Evelio Reyes lamentó la muerte de
    Landaverde y se solidarizó con su familia.

    Más temprano, el presidente Lobo anunció, tras la muerte del
    exasesor policial, que el gobierno tomará nuevas medidas e implementará nuevas estrategias contra la criminalidad.

    Por su parte, el
    exmandatario Rafael Leonardo Callejas recomendó que se regule la circulación en motocicletas para evitar el sicariato, aunque la medida sea considerada inconstitucional.