Cuatro años sin respuestas: el caso de Angie Peña sigue sin resolverse
Este 1 de enero de 2026 se cumplen 4 años de la desaparición de Angie Peña, 4 años en los que su familia sigue sin tener ninguna respuesta sobre su paradero
- Actualizado: 01 de enero de 2026 a las 17:14
Este 1 de enero de 2026 se cumplen cuatro años desde que Angie Samantha Peña Melgares desapareció sin dejar rastro en la isla de Roatán, Islas de la Bahía, mientras disfrutaba de sus vacaciones y conducía una moto acuática por el mar Caribe.
Angie tenía 22 años cuando salió a navegar sola tras dejar a su acompañante y al guía; desde entonces nadie ha vuelto a verla ni se ha logrado encontrar evidencia concluyente de su paradero.
Desde los primeros días de su desaparición, las autoridades hondureñas coordinaron operaciones de búsqueda con buceadores, la Marina Mercante y cuerpos de rescate, pero los esfuerzos no rindieron resultados claros.
La Interpol incluso emitió una alerta internacional para 195 países en busca de información sobre Angie, pero hasta ahora no ha producido pistas que permitan dar con ella.
En los meses y años siguientes, la familia de Angie ha pedido información y apoyo constante, manteniendo la esperanza de encontrarla con vida, incluso cuando no hay evidencia definitiva de ello.
A lo largo de este tiempo, la Policía Nacional y el Ministerio Público de Honduras han mantenido activa la investigación, aunque no se ha informado de avances significativos que aclaren qué ocurrió con la joven.
Pese a estos esfuerzos, organizaciones de derechos humanos y familiares han expresado preocupación por la falta de avances concretos, argumentando que el caso ha sido tratado con lentitud y poca transparencia.
La madre de Angie ha insistido públicamente en que seguirá luchando hasta encontrar a su hija, dedicándole mensajes de esperanza en redes sociales, aunque el cuarto aniversario de su desaparición llegue sin respuestas claras.
Las autoridades hondureñas incluso han realizado capturas ligadas a redes criminales como “Delta Teams”, que supuestamente operaban en Roatán, pero no han logrado establecer una conexión directa que resuelva el caso de Angie Peña.
Este caso ha sido citado como ejemplo de las dificultades estructurales en las investigaciones de desapariciones forzadas en Honduras, donde miles de personas han salido sin explicación en los últimos años, dejando a familias en la incertidumbre.
Al cumplirse cuatro años de esta tragedia, la ausencia de resultados y la falta de respuestas claras por parte de las autoridades hondureñas han sido duramente cuestionadas, provocando reclamos de transparencia, responsabilidad y urgencia en la búsqueda de justicia para Angie y otras víctimas de desaparición.