La posición del Partido Liberal de no apoyar la elección del fiscal general y fiscal adjunto del Ministerio Público (MP) generó un desfase en los planes del Partido Nacional de contar con los votos necesarios (86) para elegir a esos funcionarios.
El candidato presidencial del Partido Liberal, Mauricio Villeda, se congratuló en la noche con la posición de los diputados de su bancada y la del Pinu.
A su juicio no había otra postura que adoptar, pues el proceso ha sido “espurio” y “viciado”.
En ese sentido, exigió que el listado de cinco candidatos propuestos para ocupar esos cargos sea devuelto a la Junta Proponente.
La Junta remitió al Congreso los nombres de Óscar Chinchilla, Rigoberto Cuéllar, María Navarro, Ivis Discua y Rolando Argueta, quienes obtuvieron, según ese órgano, las mejores notas de los más de 50 autopropuestos.
Villeda señaló además que la Junta Interventora del MP no tiene razón de seguir, “pues allí está el director de fiscales que tiene capacidad para ser cabeza en el MP, mientras se sigue el proceso de elección para sustituir a los que renunciaron”.
“Lista viciada”
Villeda argumentó que el proceso está viciado porque el Congreso quiere nombrar por cinco años a estos funcionarios cuando “solo tiene facultades para nombrar a los sustitutos de las personas que renunciaron del MP por el periodo que resta del período para el que fueron electos”, es decir por cinco meses.
El gobierno en el poder aspira a nombrar ambos funcionarios por un período de cinco años.
Villeda cuestionó que “la lista propuesta por la Junta y enviada al Congreso debe ser devuelta porque el proceso está viciado, no cumplió con todos los pasos legales que se establecen en la legislación nacional”.
Por tanto, propuso que se repita el proceso y que se elijan nuevos candidatos “bajo el entendido de que estos solo pueden ser propuestos (nombrados) para el período que resta del tiempo que les hacía falta a las personas que renunciaron”.
Opinó que “la armonía no puede estar sitiada por un proceso espurio, la armonía para que exista debe estar respaldada en un proceso legal, ajustado a la ley, a los reglamentos, por lo tanto sería un nuevo error aceptar el nombre de los candidatos que salieron de la Junta Proponente”.
Negó que estén analizado la expulsión de diputados si cambian su posición en torno a no apoyar la elección.
“No se trata de amenazar a nadie, sino de hacer cumplir la ley y todos los miembros del Partido Liberal cuando entramos al instituto político juramos cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, los estatutos del partido, su programa de acción política y demás reglamentos que lo rigen, y ese es el juramento que tenemos que respetar”.
Los votos en el Congreso
Para la elección del fiscal general y fiscal adjunto, el Congreso requiere dos tercios de los votos, es decir, 86 diputados.
Con la oposición del Partido Liberal y del Pinu sería imposible alcanzar esa cifra.
Actualmente la bancada del Partido Nacional cuenta con 71 congresistas. La Unificación Democrática apoya el proceso, por tanto, serían cuatro votos más. La Democracia Cristiana, que también está alineado al partido de gobierno, estaría aportando cinco votos más.
En total sumarían 80 votos, por lo que las negociaciones se centraron, a partir de las 8:00 pm hasta las 11:00 pm, en ganar el apoyo de al menos seis votos del Partido Liberal para alcanzar los dos tercios.