Para Matías Funes, miembro de la Comisión de Reforma a la Seguridad Pública (CRSP), “los políticos hondureños se olvidan frecuentemente de lo que dice el artículo 4 de la Constitución de la República, donde se señala que los poderes del Estado son independientes y que si bien es cierto que hay complementariedad entre ellos, ninguno está subordinado a los otros”.
El también catedrático de filosofía considera que “por irrespetar el artículo 4 de la Constitución, llegamos a la crisis de 2009 y ahora estamos en una crisis que quizá no tenga la misma magnitud de aquella, pero en caso de no resolver este conflicto de poderes, nos puede llevar a situaciones extremas. Con el agravante de que el próximo año vamos a elecciones, que va haber un conflicto político muy grande en el país y esto puede agravar el nivel del conflicto que ya de por sí es alto en Honduras”.
Al consultarle si el Congreso Nacional tiene facultades para separar a magistrados fue enfático al decir: “me parece a mi que se extralimitó y si hay un ingrediente político, como parece que lo hay, es más lamentable porque las decisiones deberían de ser en apego a la Ley”.
La ingerencia político-sectaria ha sido fatal en Honduras, ha resquebrajado la institucionalidad y ese es uno de los factores por lo que la institucionalidad en Honduras es bastante frágil y mientras tengamos instituciones frágiles no habrá una democracia fuerte, prosiguió Matías Funes.
Pienso que los diputados incurrieron en responsabilidad y eso políticamente les puede afectar en el futuro. Yo veo a los diputados de Unificación Democrática totalmente plegados al presidente del Congreso. Por momentos parecen voceros de Juan Orlando Hernández y creo yo que UD se ha convertido en una bisagra más de los partidos hegemónicos y se desnaturalizó. Yo no creo que UD tenga un buen futuro electoral, sus dirigentes se acomodaron y desgraciadamente han mostrado mañas que anteriormente solo eran de los partidos tradicionales.