El expresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Jacobo Hernández Cruz, declaró que la debilidad del proceso electoral está en las mesas donde los delegados de las corrientes no tienen una subordinación absoluta del ente colegiado.
Este problema no es nuevo, es histórico y no es culpa del TSE sino de la clase política que no se ha preocupado por reformar la Ley Electoral en lo que corresponde al papel de los representantes de mesas.
“Históricamente ha sido imposible, a pesar de los esfuerzos del TSE y de los partidos políticos, ejercer una debida capacitación electoral para el buen desempeño de las funciones de la mesa”, dijo Hernández Cruz.
Según el exmagistrado, el TSE “ignora qué personas desempeñarán dichos cargos (porque) la ley no establece un plazo para que las organizaciones políticas presenten al Tribunal los listados de los ciudadanos propuestos para tal efecto y, además, los requisitos para el desempeño del cargo son mínimos”.
“En otras palabras”, añadió, el Tribunal Electoral “ignora de antemano quiénes son los miembros de las mesas electorales” que representarán a las corrientes. Según Hernández Cruz, el problema de las mesas no es nuevo. “ello ha devenido en una práctica electoral que data desde el retorno a la constitucionalidad”. Pidió a la clase política preocuparse por fortalecer las mesas para el futuro proceso”.
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