Tegucigalpa, Honduras.- El Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) condenó y denunció a nivel nacional e internacional las amenazas e intimidación sufridos por la periodista Claudia Cáceres, quien labora en Radio Cadena Voces (RCV), luego de ser interceptada por colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre).
Mediante un pronunciamiento público, el gremio periodístico señaló que, una vez más, miembros de la prensa hondureña fueron víctimas de violencia e intimidación, en un contexto de inconformidad política tras los resultados electorales del pasado 30 de noviembre.
“Denunciamos nacional e internacionalmente las amenazas sufridas hoy en Tegucigalpa por la colega periodista Claudia Cáceres”, expresó el CPH, al advertir que este tipo de acciones constituyen un grave atentado contra la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo en Honduras.
🟡VIOLENCIA CONTRA LA PRENSA🟡
— CPH Honduras (@ColegioPeriodi1) January 20, 2026
Denunciamos nacional e internacionalmente, las amenazas sufridas hoy en Tegucigalpa, Honduras , a la colega periodista Claudia Cáceres, quien labora en Radio Cadena Voces (RCV).
Una vez más, los colectivos del partido Libertad y Refundación(LIBRE)... pic.twitter.com/WUqR734oFH
Por su parte, Claudia Cáceres, periodista, relató a través de sus redes sociales el momento de tensión que vivió al salir del Consejo Nacional Electoral (CNE), este martes 20 de enero, cuando —según su denuncia— fue rodeada por un grupo de individuos encapuchados, identificados como colectivos de Libre.
"Hoy viví uno de los momentos más graves y aterradores de mi vida. Al salir del CNE fui interceptada por un grupo de individuos encapuchados... me rodearon, me revisaron la mochila y la chaqueta de forma arbitraria, mientras me gritaban amenazas directas e incitaban a la violencia", denunció Cáceres.
La comunicadora afirmó que durante varios minutos temió por su vida, al ser objeto de intimidación y acoso únicamente por desempeñar su trabajo periodístico.
"Durante varios minutos temí seriamente por mi integridad física y por mi vida. Fui sometida a un acto de intimidación, acoso y violencia únicamente por ejercer mi trabajo como comunicadora", señaló.
Cáceres agregó que, pese a la gravedad del hecho, agradece haber salido con salvación del incidente. “Doy gracias a Dios por salvar mi vida... yo les decía que no me era a golpear, que andaba trabajando”, relató.
El CPH reiteró su condena enérgica a cualquier acto de violencia contra comunicadores y exigió respeto irrestricto a la labor periodística, recordando que amedrentar, amenazar o agredir a la prensa constituye una violación directa a los derechos fundamentales ya los principios democráticos.
El gremio advirtió que este tipo de hechos no pueden normalizarse y exigió garantías para que los periodistas puedan ejercer su trabajo sin miedo, sin censura y sin violencia.