Tegucigalpa, Honduras.- Con tres grandes paquetes de propuestas sobre la mesa y el calendario legislativo avanzando, la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso Nacional se prepara para entrar de lleno en la discusión de las reformas que buscan evitar que se repitan las dificultades registradas en las elecciones de 2025.
La meta es unificar los planteamientos y presentar un paquete de reformas al pleno en noviembre, aunque los acuerdos dependerán de las bancadas.
Flavio Nájera, diputado del Partido Demócrata Cristiano (DC), explicó que las iniciativas ya presentadas ofrecen una base para construir cambios a la Ley Electoral, pero advirtió que será necesario negociar los puntos que requieren mayorías calificadas y alcanzar consensos entre las fuerzas políticas.
“Esperemos poder construir un paquete de reformas sustanciales que puedan llenar las expectativas tanto de la sociedad como de los partidos políticos”, expresó Nájera.
El primer paquete fue elaborado por expresidentes, exconsejeros y exmagistrados de los organismos electorales y presentado por Nájera ante el Congreso el 22 de julio.
El documento reúne más de 70 modificaciones a la normativa electoral y plantea cambios para fortalecer la transparencia, la seguridad jurídica y la organización de los comicios.
El segundo planteamiento fue presentado por Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional, en agosto. Incluye modificaciones relacionadas con el funcionamiento del Consejo Nacional Electoral (CNE); las responsabilidades y sanciones para los consejeros que se ausenten injustificadamente; la integración de las Juntas Receptoras de Votos (JRV); los escrutinios especiales, y la transmisión de resultados preliminares.
La tercera propuesta llegó el 21 de septiembre, impulsada por la Mesa de Propuestas de Reformas Electorales, integrada por organizaciones de la sociedad civil y con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres.
El documento contiene 87 planteamientos distribuidos en cinco bloques, que abarcan diferentes áreas del sistema electoral, entre ellas la administración de las elecciones, la participación política y el financiamiento.
Además de esos tres paquetes, el Congreso ha recibido propuestas de diputados de distintas bancadas. Entre los nombres mencionados durante el proceso figuran Yuri Sabas, Iroshka Elvir y Luz Ernestina Mejía, cuyos planteamientos también forman parte de las discusiones sobre los cambios que necesita el sistema electoral.
Segunda vuelta sigue en duda
Uno de los temas que podría generar mayores diferencias es la segunda vuelta presidencial. Actualmente, Honduras elige al presidente mediante el sistema de mayoría simple, es decir, gana la candidatura que obtiene más votos.
Con una segunda vuelta, si ningún candidato alcanza el umbral establecido en la primera elección, los dos más votados se enfrentarían en una nueva votación para definir al ganador.
Sin embargo, incorporar ese mecanismo no depende únicamente de modificar la Ley Electoral. La propuesta requiere una reforma constitucional, al menos 86 votos en el Congreso Nacional y la ratificación en la siguiente legislatura ordinaria.
Nájera señaló que el proceso debe distinguir entre las reformas que pueden avanzar con el respaldo legislativo correspondiente y aquellas que necesitan una mayoría calificada.
Por ello, la unificación de las propuestas será determinante para identificar los puntos en los que existe consenso y aquellos que seguirán sujetos a negociación.
“Si usted tiene las reglas claras, no va a haber ningún problema, pero si las reglas no están claras, cualquier reforma que se pueda hacer puede generar la incertidumbre y la duda que vivimos en el proceso anterior”, sostuvo Nájera.
La discusión busca que las reformas no se limiten a modificar artículos, sino que también definan responsabilidades, procedimientos y mecanismos que permitan organizar elecciones con mayor certeza.
El desafío inmediato será convertir las distintas propuestas en un documento común y conseguir los votos necesarios para que el paquete avance al pleno en noviembre, sin dejar de lado los asuntos que todavía dividen a las bancadas.