La toma del edificio del Instituto Nacional Agrario (INA), que protagonizaron las organizaciones campesinas de este departamento, llegó ayer a su fin.
Luego de siete días de impedir el acceso del personal que labora en la institución, los campesinos firmaron una acta de entrega del edificio, con la cual se daba por concluida la manifestación.
El objetivo principal de las organizaciones campesinas al tomarse esas oficinas era lograr la destitución del director regional Roderico Argeñal.
Ramón Idiáquez, apoderado legal del INA, mencionó que los campesinos solicitaron una reunión con las autoridades de la institución a nivel central, pero estas pusieron como condición que para recibirles era necesario que entregaran el edificio
“Los campesinos accedieron de inmediato a la petición que se les hizo del nivel central, por lo que nos permitieron el acceso a las oficinas, las cuales se encontraron tal cual nosotros las habíamos dejado”, apuntó el defensor.
Idiáquez no descarta que si las autoridades centrales no atienden a los campesinos, estos puedan volver a tomarse las instalaciones.
Por otra parte, Argeñal aseguró que la toma que realizaron los campesinos fue completamente ilegal, puesto que para realizar una acción de esa naturaleza se debe contar con argumentos válidos sobre lo que se está pidiendo.
“Ninguna de las personas que formaron parte de la toma, me pueden probar nada. Ninguno de los argumentos que ellos exponían tienen validez, ya que lo único que he hecho es cumplir con mi trabajo de la mejor manera”, justificó el director regional.
Al preguntarle sobre los las acciones que habían motivado a los grupos campesinos a desistir de su toma, el director regional dijo desconocer los motivos que ellos habían tenido, puesto que a él, el señor ministro solo le informó que debía presentarse el día de ayer a su correspondiente trabajo.
Dijo sentirse seguro por su “gran” trabajo que ha realizado en la dirección del INA. Durante este semestre se debían emitir 715 títulos de propiedad y se ha superado en uno 100 por ciento la meta.